Tarifazo desigual: en el NEA la luz y el gas aumentaron hasta siete veces más que en el resto del país

La quita de subsidios impulsada por el Gobierno explica gran parte del impacto, que golpea con mayor fuerza a los sectores más vulnerables.

17 de abril, 2026 | 18.41

La provincia de Formosa se encuentra entre las más afectadas por el fuerte incremento en las tarifas de servicios básicos, en un contexto donde el NEA registra subas significativamente superiores al promedio nacional tras la quita de subsidios energéticos por parte del Gobierno nacional.

Según datos recientes, durante el primer trimestre del año las facturas de luz y gas aumentaron en promedio un 34,6% a nivel país. Sin embargo, en el NEA (integrada Formosa, Chaco, Corrientes y Misiones) el impacto fue considerablemente mayor, con incrementos que en algunos casos alcanzan hasta siete veces más que en otras zonas.

Este escenario golpea de manera directa a los hogares formoseños, donde los servicios esenciales representan una porción importante del gasto familiar. En particular, los sectores de menores ingresos son los más afectados, ya que deben destinar una mayor parte de sus recursos a cubrir tarifas que se encarecieron de forma abrupta en los últimos meses.

El origen de esta disparidad se encuentra en la política de reducción de subsidios impulsada por el Gobierno nacional, encabezado por el presidente Javier Milei. El nuevo esquema tarifario apunta a un “sinceramiento” de precios, trasladando mayores costos a los usuarios finales. Sobre ello, el diputado provincial y presidente del bloque justicialista en la Legislatura, Agustín Samaniego, sostuvo que el aumento de la energía “es un fenómeno nacional que se da en todas las provincias”, pero advirtió que en Formosa “hay una oposición que intenta culpar al Gobierno provincial por una situación que no genera”, en comunicación con la Agencia de Noticias Formosa (Agenfor).

En esa línea, calificó como “desleal y dañina” la postura de sectores opositores y consideró que buscan instalar responsabilidades locales en un problema de origen nacional. Además, explicó que el costo de la energía se compone de tres factores, generación, transporte y distribución, definidos en gran parte por políticas nacionales.

El reclamo del NEA

El cambio principal en las tarifas del NEA radica en la reducción del bloque de consumo subsidiado. Durante los meses de verano los usuarios contaban con un tope de hasta 550 kWh mensuales con tarifa subsidiada. Sin embargo, desde marzo ese límite se redujo drásticamente a solo 150 kWh, lo que implica que todo consumo que supere ese nivel será facturado a tarifa plena.

Esta modificación genera especial preocupación en el Norte Grande, donde las altas temperaturas se extienden más allá del verano. En provincias como Formosa, marzo y abril suelen registrar valores superiores a los 40 grados, lo que obliga a mantener un alto consumo energético, principalmente por el uso de equipos de refrigeración.

A pesar de que el cambio ya está vigente, su impacto no se verá de manera inmediata en las facturas. El presidente de la empresa Recursos y Energía Formosa S.A. (REFSA), Fernando de Vido, explicó que las distribuidoras facturan el consumo con un retraso de entre 45 y 90 días. Esto significa que las boletas que actualmente reciben los usuarios corresponden a consumos realizados entre diciembre y comienzos de febrero, cuando aún regía el esquema de subsidios más amplio.

En este sentido, el consumo correspondiente a marzo comenzará a reflejarse en las facturas con vencimiento en mayo, mientras que la segunda parte de ese mismo período impactará en junio.