Trump llevará una delegación de directivos más reducida a la cumbre de Pekín, según fuentes

08 de mayo, 2026 | 03.38

La Casa Blanca ha invitado a una delegación reducida de directores ejecutivos para que acompañe al presidente Donald Trump a Pekín la próxima semana, según cinco fuentes al tanto de los preparativos, lo ‌que refleja las divisiones existentes en el ‌Gobierno en materia de política económica hacia China y las escasas expectativas que se tienen respecto a la cumbre.

A diferencia de la visita de Trump a China en 2017, cuando le acompañaron 29 ejecutivos de alto perfil, la Casa Blanca y el Tesoro contemplan invitar a representantes de alrededor de una decena de empresas estadounidenses, según tres de las cinco fuentes.

Reuters no ha podido confirmar la lista completa de empresas invitadas. Entre los ejecutivos que figuran en la lista de invitados para el viaje del 14 al 15 de mayo se encuentran los directores ejecutivos ​de Nvidia , Apple , Qualcomm , Citigroup y Boeing , ⁠según informó Semafor.

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Los directores ejecutivos asistirían a una cena de Estado con Trump ofrecida por el presidente ‌chino Xi Jinping, según indicaron dos de las fuentes.

Las invitaciones se enviaron inusualmente a última ⁠hora, en parte debido a desacuerdos dentro del Gobierno sobre el ⁠tamaño de la delegación de directores ejecutivos y a quién invitar, dijeron.

Se trata además de una delegación mucho más reducida que las que otros líderes occidentales han llevado a Pekín recientemente. El primer ministro británico, Keir Starmer, llevó una ⁠delegación de 60 ejecutivos empresariales y culturales en su visita de enero, mientras que el canciller ​alemán, Friedrich Merz, llevó a China a 29 titanes de la industria un ‌mes después.

El representante comercial de EEUU, Jamieson Greer, se había ‌mostrado reacio a llevar una delegación de altos ejecutivos a Pekín cuando la cumbre aún estaba prevista ⁠para marzo, con el fin de mantener el enfoque en el "comercio gestionado", según informó anteriormente Reuters.

"Una pequeña delegación de directores ejecutivos que se ajuste a las concesiones y los puntos de negociación reales tendría sentido... Greer parece muy consciente de no crear expectativas demasiado altas", dijo Reva Goujon, estratega geopolítica de la consultora Rhodium Group.

EXPECTATIVAS LIMITADAS

Jensen Huang, ​director ejecutivo de ‌Nvidia, cuyos esfuerzos por vender chips de inteligencia artificial a China se han visto frustrados, dijo el martes a la CNBC que se uniría a la visita de Trump a China "si se le invitaba".

Otras empresas que se barajaban para la visita incluyen a los principales productores estadounidenses de carne de vacuno y soja, según indicaron tres fuentes.

Todos los que hablaron con Reuters pidieron no ser identificados ⁠porque la planificación de la visita de Estado sigue en curso.

La última visita de Trump a Pekín en 2017 estuvo marcada por la pompa y los acuerdos comerciales. Xi le ofreció una visita privada excepcional a la Ciudad Prohibida y se anunciaron acuerdos por valor de más de 250.000 millones de dólares, incluida una venta de 300 aviones Boeing por 37.000 millones de dólares y proyectos energéticos por un total de 69.000 millones de dólares.

Muchos de estos acuerdos eran memorandos de entendimiento no vinculantes o marcos de compra plurianuales, en lugar de contratos inmediatos.

La delegación estadounidense incluía entonces a diez empresas ‌del sector del gas o la energía. Una de las pocas empresas de semiconductores que se unió fue el proveedor de chips Qualcomm, que considera a China su mayor mercado.

La cumbre de este año es clave para cerrar el primer gran pedido de Boeing por parte de China desde 2017, según dijo el mes pasado el director ejecutivo Kelly Ortberg. Boeing y China llevan tiempo negociando un acuerdo que, según fuentes del sector, podría incluir 500 aviones 737 MAX, además ‌de decenas de aviones de fuselaje ancho.

Otro tema central de la cumbre es la posibilidad de prorrogar la tregua comercial de octubre, en la que ambas partes suspendieron los controles de exportación como medida de represalia. Pekín busca una prórroga de al ‌menos un año, mientras ⁠que Washington pide seis meses, según indicaron dos de las fuentes.

China también quiere que el Gobierno de Trump se comprometa a no tomar medidas comerciales de represalia en el futuro, como ​controles a la exportación de tecnología, y a retirar los controles existentes sobre equipos de fabricación de chips y chips de memoria avanzados, según afirmaron personas informadas sobre los preparativos de las conversaciones.

Con información de Reuters