Las autoridades suizas temen que alrededor de 40 personas hayan muerto como consecuencia del incendio y la explosión ocurridos durante la madrugada de Año Nuevo en el bar de una estación de esquí en Suiza. Además, se contabiliza cerca de un centenar de heridos, en su mayoría con quemaduras graves.
La estimación fue informada este jueves por el Ministerio de Asuntos Exteriores de Italia, que señaló que “la Policía suiza cifra en unas cuarenta las víctimas mortales” tras el siniestro ocurrido en la madrugada del 1° de enero, aunque aclaró que el número no es definitivo debido a las dificultades para identificar a los fallecidos.
Según confirmaron en conferencia de prensa el comandante de la Policía Cantonal de Valais, Frédéric Gisler, y autoridades locales, “varias decenas de personas se presumen muertas”, aunque la cifra definitiva aún no pudo ser confirmada debido a la gravedad de las lesiones y a las dificultades para identificar a las víctimas. En ese sentido, las autoridades no descartan que haya turistas extranjeros entre los fallecidos.
El siniestro ocurrió en Le Constellation, ubicado en la estación de esquí de Crans-Montana, en el cantón de Valais, una de las zonas turísticas más concurridas del país. El incendio se habría originado alrededor de la 1.30 de la madrugada, tras una explosión de origen todavía desconocido, que dio paso a un fuego de gran magnitud que devastó el local. Numerosos efectivos policiales, bomberos y servicios de emergencia acudieron de inmediato al lugar. El operativo incluyó el despliegue de diez helicópteros, 40 ambulancias y unos 150 paramédicos.
Los hospitales de la región francófona de Suiza se encuentran desbordados por la llegada de heridos. Algunos pacientes fueron trasladados a centros médicos de Zúrich, Berna, Lausana y Rennaz, mientras que el Hospital de Valais informó que todas sus camas de terapia intensiva están ocupadas. Fuentes diplomáticas confirmaron que al menos ciudadanos franceses e italianos figuran entre los heridos.
Descartan un atentado y avanza la investigación
La fiscal general del cantón, Béatrice Pilloud, descartó de manera tajante que se trate de un atentado terrorista y confirmó la apertura de una investigación judicial para esclarecer las causas del siniestro. “No se trata en absoluto de ningún tipo de atentado”, sostuvo, y señaló que se solicitó la colaboración de cantones vecinos para avanzar en la identificación de las víctimas.
El gobierno cantonal de Valais declaró el estado de emergencia a partir de las 9.00 del 1° de enero para facilitar la movilización de recursos y acelerar la respuesta sanitaria y logística ante la tragedia.
El presidente de la Confederación Suiza, Guy Parmelin, calificó lo ocurrido como una “tragedia nacional” y anunció la postergación de su tradicional discurso de Año Nuevo. “Lo que debía ser un momento de alegría se convirtió en un día de luto”, expresó en un mensaje difundido en redes sociales.
Mientras continúan las tareas de asistencia y peritaje, la policía mantiene acordonada la zona y no descarta ninguna hipótesis sobre el origen de la explosión, aunque subrayó que, por el momento, la causa del incendio sigue siendo desconocida.
Con información de DW deutsch y Europa Press.
