A sólo días de la visita de Donald Trump a la capital china la semana pasada, el presidente Xi Jinping se reunió este miércoles con su par ruso Vladimir Putin en Beijing, en lo que fue el primer encuentro del año entre ambos. Fue un encuentro en el que lo simbólico pesó más que las palabras. El mensaje que mandaron al mundo -y especialmente a Estados Unidos- es que su alianza está más fuerte que nunca, aún en este contexto global cada vez más convulsionado e incierto.
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Conversaron sobre las relaciones bilaterales entre ambos países y acordaron extender el Tratado de Buena Vecindad y Cooperación Amistosa entre China y Rusia, un acuerdo vigente desde 2001. También hablaron sobre la guerra en Irán y firmaron una declaración conjunta para "la promoción de un mundo multipolar y un nuevo tipo de relaciones internacionales".
Durante la reunión, que se celebró en el Gran Palacio del Pueblo, sede del Poder Legislativo chino, Xi destacó que ambos países lograron profundizar "sin cesar" la confianza política mutua y la coordinación estratégica, mientras que Putin aseguró que la relación bilateral alcanzó un nivel "sin precedentes", especialmente en el plano económico, pese a lo que definió como "factores externos desfavorables".
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Asimismo, agregó que Rusia y China "deben impulsar la mejora de la cooperación práctica en comercio e inversión, energía y recursos, transporte e innovación científica y tecnológica", además de "explorar activamente la cooperación en áreas de vanguardia", con el objetivo crear nuevos motores de crecimiento con nuevas fuerzas productivas de calidad".
"Se deben redoblar los esfuerzos para continuar la larga amistad entre ambas partes, fortalecer los intercambios y la cooperación en educación, cultura, cine, turismo y deportes, y consolidar el apoyo social y público a la amistad bilateral", afirmó el dirigente chino.
Rusia y China frente a las tensiones en Medio Oriente
El mandatario chino señaló que el escenario internacional atraviesa una situación de "cambios y turbulencias entrelazados" y lamentó las "tendencias adversas de hegemonismo unilateral", refiriéndose tácitamente a Estados Unidos, y aseguró que "la paz, el desarrollo y la cooperación" siguen siendo la "corriente principal" del objetivo común con Rusia.
"Como miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU y grandes potencias mundiales, China y Rusia deben mirar al largo plazo estratégico", afirmó Xi, quien pidió promover un sistema de gobernanza global "más justo y razonable", según difundieron desde la agencia oficial Xinhua.
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Por su parte, Putin afirmó que Rusia sigue desempeñando un papel de proveedor "fiable y estable", en un momento en que el bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Irán y Estados Unidos puso bajo mayor presión las rutas marítimas de suministro hacia Asia y elevó el peso estratégico de los gasoductos terrestres.
Xi también se refirió a la coyuntura en el golfo Pérsico, que describió como situada en un momento "crítico" entre la guerra y la paz, y afirmó que "el cese total de las hostilidades es imperativo". El mandatario chino sostuvo que insistir en la negociación resulta "especialmente importante" y que una pronta desescalada ayudaría a reducir las perturbaciones sobre la estabilidad del suministro energético, las cadenas industriales y de suministro, y el orden comercial internacional.
