La ciudad autónoma de Ceuta atraviesa una situación humanitaria calificada de "caótica e insostenible", tras confirmarse que alrededor de 1.000 menores de edad extranjeros no acompañados permanecen en el enclave norteafricano tras el masivo cruce fronterizo registrado días atrás. El Ejecutivo local precisó que la capacidad ordinaria del sistema de acogida fijada por la administración central es de apenas 29 plazas, por lo que la presencia de más de 860 niños tutelados representa un nivel de sobreocupación del 2.872%.
Frente a esta contingencia, y a solicitud del Ministerio de Juventud e Infancia encabezado por Sira Rego, las autoridades locales iniciaron el acondicionamiento de dos colegios y la reapertura de dos naves industriales adicionales para garantizar una primera atención digna y techo a los recién llegados.
El portavoz del Gobierno ceutí, Alejandro Ramírez, advirtió que la cifra exacta de menores tutelados sigue en constante aumento debido a que agentes de la Policía Local recorren diariamente las barriadas y arterias de la ciudad para localizar a los jóvenes que continúan desperdigados por la vía pública. Una vez rescatados, los menores son trasladados a los centros provisorios para someterse a los peritajes médicos de determinación de edad antes de ser puestos a disposición del área social o derivados a los recursos de adultos.
Asimismo, la administración comunitaria consideró bienvenida pero cautelosa la inyección financiera de 25 millones de euros anunciada por el Ministerio de Hacienda para hacer frente a la contingencia. Mientras el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) permanece desbordado, las autoridades ceutíes insisten en la urgencia de activar los mecanismos previstos en la Ley de Extranjería para ejecutar traslados vinculantes hacia las comunidades autónomas de la Península, contemplar esquemas de reagrupación familiar en los países de origen y firmar convenios de emergencia con ONG dedicadas a la infancia.
Con información de EuropaPress.
