La guerra en Medio Oriente impacta de lleno en la aviación europea. Según advirtió el director de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), Fatih Birol, el continente podría enfrentar problemas de abastecimiento de combustible para aviones en pocas semanas, por lo que empezaron a anunciarse cancelaciones de vuelos.
De acuerdo con estimaciones recientes, las reservas disponibles podrían alcanzar solo para unas seis semanas, lo que encendió alarmas en el sector energético y aeronáutico. En diálogo con Associated Press, el director de la Agencia Internacional de la Energía alertó que, de no normalizarse el flujo de petróleo desde Medio Oriente, comenzarán a registrarse cancelaciones de vuelos en el corto plazo. El problema no radica únicamente en la cantidad de combustible disponible, sino también en el encarecimiento sostenido del insumo, clave para la operación de las aerolíneas.
El origen de la crisis está directamente vinculado a la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, que alteró el equilibrio energético global desde fines de febrero. Uno de los puntos más sensibles es el bloqueo del estrecho de Ormuz, una vía clave para la exportación de petróleo desde el Golfo Pérsico. La interrupción en esta ruta generó una caída en el suministro y presionó al alza los precios internacionales.
Como consecuencia, el valor del crudo de referencia global subió más de un 30% respecto de los niveles previos al conflicto, lo que impacta directamente en los costos operativos del transporte aéreo.
Aerolíneas ya ajustan operaciones y cancelan vuelos
El impacto ya se empieza a reflejar en decisiones concretas dentro del sector. La aerolínea KLM, parte del grupo Air France-KLM, anunció la cancelación de 160 vuelos en el próximo mes.
Si bien se trata de una porción menor de su programación total, la medida evidencia la presión económica que enfrentan las compañías. En este caso, la empresa aclaró que no se trata de una falta física de combustible, sino de rutas que dejaron de ser rentables por el aumento del precio del queroseno. Los recortes se concentraron en trayectos de alta frecuencia dentro de Europa, donde los pasajeros pueden ser reubicados en otros vuelos con relativa facilidad.
En condiciones normales, aeropuertos y aerolíneas manejan reservas que alcanzan aproximadamente para seis semanas. Sin embargo, el prolongado conflicto en Medio Oriente está agotando esos márgenes de seguridad: los últimos cargamentos enviados antes del inicio de la guerra ya llegaron a Europa, lo que reduce el margen de maniobra si no se restablece el suministro.
