La presidenta encargada detalla las firmas con GE Vernova, IMSA, Chevron y Repsol, adelanta la recuperación de más de 6.400 megavatios y confirma que la exportación petrolera supera los 900.000 barriles diarios.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, confirmó que el Gobierno se encuentra negociando treinta acuerdos de inversión con empresas internacionales y proyectó que 2027 será "un año de gran impulso de crecimiento económico" gracias a los ingresos externos que aportarán esas operaciones.
Las declaraciones se produjeron en una entrevista extensa realizada antes del terremoto del 24 de junio, publicada hace algunas horas por el medio internacional La Derecha Diario, en la que la presidenta encargada repasó el conjunto de decisiones económicas, energéticas y comerciales adoptadas durante la primera mitad de 2026.
La conversación quedó registrada como un balance parcial del semestre y adelanta buena parte de las líneas maestras que el Gobierno venía desarrollando en materia de captación de inversión, ley de hidrocarburos, recuperación del sistema eléctrico e integración financiera internacional.
Treinta acuerdos y horizonte 2027
"Estamos negociando treinta acuerdos, ya no memorandos de entendimiento, sino los acuerdos que van a permitir que esas inversiones comiencen a llegar al país", afirmó Rodríguez en la entrevista. La cifra confirma la línea gradual que el Ejecutivo había mostrado desde comienzos de año con firmas emblemáticas como los memorandos suscritos con Chevron, Repsol, IMSA y General Electric Vernova.
Según la presidenta encargada, la fase actual pasa de los preacuerdos a los contratos ejecutables. "No tengo duda que el año que viene, que el año 2027, será un año de gran impulso de crecimiento económico debido a los ingresos externos producto de las inversiones que se están dando en los hidrocarburos", agregó. El horizonte que dibuja Rodríguez para 2027 se apoya en tres frentes: la reactivación petrolera plena, la recuperación del sistema eléctrico y la llegada de nuevos capitales al sector minero, turístico y agroindustrial.
En materia petrolera, la presidenta encargada precisó que Venezuela exporta actualmente "más de 900.000 barriles diarios" y que la producción nacional alcanzó nuevamente los 1,2 millones de barriles diarios, el nivel que se registraba en diciembre de 2025.
"Esperamos cerrar el año, sin contar con ninguna de las inversiones que estamos firmando, a una producción cercana al 100" por ciento de la meta prevista, sostuvo Rodríguez. La proyección se apoya en el marco fiscal de los Contratos de Participación Productiva en Hidrocarburos incorporados a la Ley Orgánica de Hidrocarburos, que ya permitieron sumar más de 200.000 barriles diarios durante el último año.
El diseño legal, según la presidenta encargada, ordena las inversiones bajo un esquema estable y elimina la dependencia de licencias temporales. "Un empresario, un inversionista que venga a invertir en el país y le dicen 'tiene licencia para tres meses, seis meses, un año, dos años', va contra la libertad económica", argumentó al describir su reclamo por el fin de las sanciones y la eliminación de las licencias particulares.
Electricidad: 6.400 megavatios en camino
El bloque energético incluye avances concretos en el sistema eléctrico nacional. Rodríguez detalló la firma con IMSA, que reactivará la central hidroeléctrica Tocoma con 2.400 megavatios previstos, y el acuerdo con General Electric Vernova, que aportará 1.000 megavatios en los primeros 24 meses y hasta 5.000 megavatios en cuatro años.
"Imagínate lo que significa 2.400 megavatios más 5.000 megavatios: es prácticamente la mitad de lo que ya se genera en Venezuela", explicó la presidenta encargada al describir el volumen de recuperación que traen ambas operaciones.
El sistema eléctrico, señaló Rodríguez, "es el servicio rey, o reina, como lo quieras llamar. Es el más importante de todo. De eso depende el agua, los hospitales, las escuelas, la alimentación, la agroindustria, depende de todo". El acuerdo con IMSA cubre además parte de la generación del Bajo Caroní, en Macagua.
Minería, oro y otros sectores
En materia minera, Rodríguez sostuvo que la producción de oro registra un aumento tanto en las plantas estatales como en el sector privado, y que la nueva legislación "está dando las condiciones absolutas para que esas inversiones que se requieran en minería, y que ya tenemos muchas manifestaciones de interés por parte de empresas internacionales de venir a invertir, puedan hacerlo con total normalidad".
La presidenta encargada citó además el papel del Centro Internacional de Inversión Productiva como ventanilla única para los inversionistas extranjeros. La institución fue reforzada con el nombramiento reciente de un nuevo vicepresidente sectorial y quedó consolidada como interlocutor de las manifestaciones de interés provenientes del exterior.
Rodríguez sumó al mapa el turismo como uno de los motores prioritarios.
"Venezuela tiene todo: tiene desierto, tiene nieve, tiene llanos, tiene montañas, tiene selva, tiene playa. Es un país multidestino y ese país multidestino necesita inversiones en el sector turismo", planteó al invitar a los operadores hoteleros españoles a incorporarse al proceso.
Reintegración financiera y reestructuración de deuda
Rodríguez enmarcó el ciclo de inversión en un objetivo de reintegración financiera plena. La presidenta encargada aseguró que se está trabajando en "el regreso de Venezuela al sistema financiero internacional, que los bancos tanto públicos como privados puedan recuperar corresponsalías", una condición que considera indispensable para que el mercado cambiario opere con fluidez.
En paralelo, adelantó que la reestructuración de la deuda externa es una prioridad estratégica: "Quiero que ese proceso de reestructuración de deuda externa deje de ser un peso gigante sobre el pueblo venezolano y se convierta en un motor donde Venezuela pueda dar impulso a todos los factores productivos del país".
La presidenta encargada expuso una perspectiva de mediano plazo. "Estoy pensando en una Venezuela en tres, cinco, diez, veinte años, que esa economía sea una economía poderosa, esté al servicio de las grandes necesidades del pueblo venezolano", afirmó.
Trabajo, alimentación e inflación
El capítulo social de la entrevista incluyó datos sobre ingresos y consumo interno. Rodríguez indicó que el ingreso mínimo de los trabajadores del sector público pasó de 30 a 240 dólares, y en el sector privado de 78 a 270 dólares, entre 2020 y 2026.
La presidenta encargada informó además que el consumo de alimentos creció cerca de 10 por ciento en mayo y que 96 por ciento de los alimentos consumidos en el país tienen origen nacional. "Hay pleno abastecimiento, como nunca antes había visto Venezuela en los últimos 20 años", afirmó.
En materia de precios, Rodríguez reconoció que la inflación anualizada proyectada supera el 500 por ciento, "muy alta", pero muy inferior al 344.510 por ciento registrado en febrero de 2019. "Sabemos lo que estamos haciendo y sabemos, sobre todo, lo que estamos haciendo para bajar la inflación", sostuvo, y remarcó que la contención de precios es una manera de preservar el poder adquisitivo del sector trabajador.
Auditoría y transparencia de ingresos
Rodríguez destacó que Petróleos de Venezuela retomó los procesos de auditoría con firmas internacionales, "como cualquier empresa transnacional petrolera en el mundo", y anunció que los ingresos por las nuevas inversiones estarán abiertos a control ciudadano.
"He puesto también a disposición que todos esos ingresos que van a llegar producto de estas inversiones, pueda el ciudadano y la ciudadana, ya no una auditoría, sino que el ciudadano y la ciudadana puedan ver exactamente cuáles son los ingresos y en qué se invierten esos ingresos", planteó la presidenta encargada.
En su lectura, ese esquema de transparencia es parte de un modelo económico donde los ingresos petroleros y tributarios "cubren el 71 por ciento de la inversión en el ingreso de los trabajadores": una inversión que, insistió, "no es un gasto".
Un balance previo al terremoto
La entrevista quedó grabada semanas antes del terremoto del 24 de junio, un hecho que reordenó la agenda gubernamental y aceleró la necesidad de convertir esas inversiones en flujos ejecutables. Buena parte de las decisiones descritas por Rodríguez, especialmente las energéticas y las relacionadas con la reconstrucción, adquirieron una dimensión adicional después del sismo.
Los acuerdos con IMSA para Tocoma, con General Electric Vernova para el sistema eléctrico y las negociaciones con Chevron y Repsol pasaron a formar parte del núcleo del plan Venezuela Renace, que asumió la coordinación de la reconstrucción posterior al terremoto y de la reactivación productiva.
En ese contexto, la proyección de treinta acuerdos ejecutables y de 2027 como año de gran impulso económico se convierte en el marco de referencia para medir el proceso durante el segundo semestre.
