El empresario chileno Germán Naranjo Maldini fue detenido en Brasil este sábado a la mañana, tras haber sido protagonista de un episodio de discriminación racial a bordo de un vuelo que unía San Pablo con Frankfurt. El ejecutivo, gerente comercial de la empresa Landes, lanzó insultos racistas y homofóbicos contra un pasajero y miembros de la tripulación, en una secuencia que fue filmada y se viralizó rápidamente en redes sociales.
MÁS INFO
El hecho, que ocurrió el 10 de mayo en un vuelo transatlántico, tomo repercusión en los últimos días tras difundirse las imágenes registradas por uno de los pasajeros. Naranjo Maldini comenzó a discutir con una azafata y con otro viajero por un conflicto menor. En medio de la discusión, expresó comentarios discriminatorios sobre la orientación sexual de uno de ellos y luego avanzó con frases abiertamente racistas.
"Para mí es un problema ser gay. Sí, es un problema", dijo al principio de la filmación. Poco después se tocó la cara y señaló el color de piel del pasajero con una mueca de desprecio. "El olor, el olor a negro, a brasileño. El olor a brasileño", lanzó mientras la tripulación intentaba calmar la situación.
Lejos de frenarse, el empresario continuó con los agravios cuando el pasajero afectado le dijo que se sentía atacado. "A ti no te conozco, mono. Los negros. Los monos andan en los árboles", respondió, mientras imitaba gruñidos antes de regresar a su asiento ante la sorpresa del resto de los pasajeros.
Las penas que impone Brasil por delitos de discriminación racial
El episodio fue denunciado ante las autoridades brasileñas y el empresario fue detenido este viernes 15 de mayo en el Aeropuerto Internacional de Guarulhos, cuando regresaba de Europa. De acuerdo con medios chilenos, podría ser imputado por delito racial en el marco de la legislación brasileña, que prevé penas de entre dos y cinco años de prisión, además de multas. A eso podrían sumarse cargos por expresiones homofóbicas.
El caso recordó al de Agostina Páez, la abogada argentina que permaneció casi tres meses detenida en Brasil a principios de este año, tras realizar gestos racistas contra empleados de un bar en Ipanema. En ese expediente, la Justicia dispuso una fianza de 18.500 dólares, tareas comunitarias y una reparación económica para las víctimas. Brasil endureció en los últimos años su legislación contra la discriminación racial y aplica penas de prisión efectiva en casos de injuria racial y racismo.
