El secretario de Estado, Marco Rubio, expuso la hoja de ruta que el gobierno de Donald Trump aplicará en Venezuela, después del secuestro de Nicolás Maduro. La estrategia se basa en el control del petróleo, una presión financiera extrema, una amenaza militar y una negociación pragmática pero condicionada con las nuevas autoridades interinas.
Rubio fue claro al desestimar, al menos en el corto plazo, la idea de una ocupación militar con tropas en el terreno y aseguró que están dispuestos a trabajar con el gobierno interino de Delcy Rodríguez, siempre y cuando "tomen las decisiones correctas". Según el jefe de la diplomacia estadounidense, la herramienta de presión más efectiva es la economía. "La clave de la que depende ese régimen es la economía impulsada por el petróleo", explicó en diálogo con la cadena CBS.
El plan central de Estados Unidos es lo que Rubio definió como una "cuarentena". Se trata de un bloqueo naval de facto en el que Estados Unidos interceptará y confiscará cualquier buque que transporte crudo venezolano sancionado. "Tenemos uno de los despliegues navales más grandes de la historia moderna en el Hemisferio Occidental", advirtió el funcionario.
Esta medida se mantendrá, según sus palabras, hasta que se cumplan objetivos que "no solo promuevan el interés nacional de Estados Unidos, sino que conduzcan a un futuro mejor para los venezolanos".
"El petróleo es crucial, no solo para impulsar las economías de todo el mundo. Es crucial para el futuro de Venezuela. Su industria petrolera está completamente destruida. Todos esos yacimientos petrolíferos que solían producir mucha riqueza para su país y su gente están destruidos. Necesitan reinvertir en ellos. Es obvio, usted, que no tienen la capacidad de reactivar esa industria. Necesitan inversión de empresas privadas que solo invertirán bajo ciertas garantías y condiciones. Eso tiene que beneficiar al pueblo venezolano", remarcó el secretario de Estado y agregó: "Ahora mismo, toda esa riqueza está siendo robada. Es robado y va a parar a manos de oligarcas de todo el mundo y de los oligarcas dentro de Venezuela. Unos pocos se benefician. El pueblo no".
Las exigencias de Estados Unidos
Rubio enumeró una lista de exigencias concretas que la Casa Blanca espera que cumpla el nuevo gobierno encabezado por Delcy Rodríguez. Los puntos que describió como innegociables son:
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Que la industria petrolera beneficie a la sociedad.
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El cese total del tráfico de drogas.
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El desmantelamiento de las bandas criminales que denuncia Estados Unidos.
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La expulsión de grupos armados como las FARC y el ELN.
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El fin de la alianza con Hezbollah, Irán y Cuba.
"En el siglo XXI, bajo la administración Trump, no vamos a tener un país como Venezuela en nuestro propio hemisferio actuando como cruce de caminos para Hezbollah, para Irán y para cualquier otra influencia maligna", sentenció Rubio.
Negociación con Delcy Rodríguez
Uno de los puntos más llamativos de la entrevista fue la confirmación de contactos con la vicepresidenta venezolana, quien asumió el poder tras el secuestro de Maduro. Rubio evitó dar detalles de la conversación por tratarse de temas "delicados", pero marcó una diferencia sustancial entre ella y el exmandatario detenido.
"Vamos a juzgar avanzando. Vamos a juzgar todo por lo que hagan", dijo Rubio. El Secretario de Estado argumentó que con Maduro "simplemente no se podía trabajar" porque rompía todos los acuerdos, mientras que ahora se abre una etapa de "evaluación" sobre las decisiones que tome la nueva cúpula.
La defensa del operativo militar: ¿Por qué no secuestraron a otros chavistas?
Finalmente, Rubio defendió la operación de extracción realizada en Caracas como una de las misiones "más audaces y sofisticadas" de la historia reciente. Ante la consulta de por qué no se detuvo también a otros jerarcas acusados de narcoterrorismo como Diosdado Cabello o el ministro de Defensa Vladimir Padrino López, el funcionario explicó que Maduro era el "objetivo principal" y que intentar capturar a cinco personas simultáneamente en diferentes bases militares habría implicado un riesgo inaceptable para el personal estadounidense. "No es fácil aterrizar helicópteros en medio de la base militar más grande del país, derribar una puerta, esposarlo y salir sin perder ningún activo estadounidense", concluyó.
MÁS INFO
La situación de María Corina Machado
En un momento de la entrevista, la periodista Margaret Brennan le recordó a Rubio que Donald Trump había declarado ayer que María Corina Machado "no tiene el apoyo ni el respeto dentro del país", una afirmación que choca con la postura histórica de los republicanos.
Rubio intentó suavizar el mensaje y aseguró que siente una "tremenda admiración" por Machado y por Edmundo González Urrutia. Sin embargo, cuando se le preguntó si la política de Estados Unidos sigue siendo que ellos deben asumir el gobierno, el Secretario de Estado evitó una confirmación directa y apeló a un tecnicismo para no contradecir a su jefe. "Ella no estaba en la boleta en la última elección", recordó.
