Beijing rechazó las acusaciones de Donald Trump sobre un presunto ciberespionaje electoral en EE.UU.

El gobierno chino calificó de "invento completo" la denuncia del presidente norteamericano sobre el robo de 220 millones de registros de votantes. En respuesta, la Cancillería asiática denunció a Washington por espionaje masivo y criticó el recorte en las visas para periodistas.

17 de julio, 2026 | 19.37

El gobierno de China rechazó de forma categórica las graves acusaciones formuladas por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, quien a través de un discurso emitido por cadena nacional denunció que las autoridades de Beijing se inmiscuyeron directamente en el desarrollo de los comicios norteamericanos de 2020. En su presentación, Trump y los principales funcionarios de la Casa Blanca acusaron al gigante asiático de haber perpetrado "la mayor filtración de datos electorales de la historia" mediante el robo ilícito de 220 millones de registros de votantes en 18 estados norteamericanos, una operación supuestamente coordinada por una unidad militar de explotación de datos creada específicamente para ese fin.

La respuesta oficial de Beijing llegó este viernes a través del portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Lin Jian, quien acusó directamente a Trump y a sus agencias de inteligencia de fabricar la denuncia por motivos políticos. El vocero afirmó ante la prensa internacional que las declaraciones del mandatario estadounidense constituyen "un completo invento y una difamación maliciosa sobre la cual ya se demostró hace años que no tiene ningún tipo de sustento real". En esa misma línea, el funcionario remarcó que China cumple de manera rigurosa con el principio diplomático de no injerencia en asuntos de otros países, sugiriendo que Washington ignora esa norma desde hace décadas.

"La comunidad internacional sabe perfectamente quién interfiere habitualmente en los asuntos internos de otros países, quién efectúa operaciones indiscriminadas de vigilancia y quién roba datos a escala masiva por todo el mundo", disparó el portavoz de la Cancillería china. Ante el incremento de la hostilidad verbal, el gobierno chino le reclamó a los Estados Unidos que se dedique a reflexionar sobre su propia conducta internacional y deje de formular denuncias mediáticas sin bases sólidas contra Beijing.

Por otra parte, la Cancillería china aprovechó la rueda de prensa para criticar con dureza la reciente decisión del gobierno de Trump de recortar drásticamente la duración de las visas para trabajadores de prensa extranjeros en territorio estadounidense, reduciendo el permiso de permanencia general a 240 días, un plazo que en el caso específico de los profesionales oriundos de China se restringirá a apenas 90 días. Desde Beijing señalaron que "estas trabas a los intercambios personales no benefician a ninguna de las partes y representan una medida abiertamente discriminatoria dirigida contra su país".

Las autoridades asiáticas advirtieron que esta nueva normativa de la Casa Blanca viola de gravedad los consensos mutuos alcanzados en 2021 en materia de regulación de medios de comunicación, afectando de manera directa la cobertura habitual que realizan las agencias y diarios chinos en los Estados Unidos. Finalmente, el gigante asiático instó a Washington a proteger los derechos legítimos de sus corresponsales y advirtió que el gobierno chino se reserva el derecho de adoptar contramedidas recíprocas en su propio territorio, una represalia que podría replicarse también en las autorizaciones para estudiantes de intercambio y visitantes norteamericanos.

 

Con información de EuropaPress.