El espacio Schengen, creado en 1985, es la zona de libre circulación más grande del mundo, que hoy incluye a 29 países y permite que más de 450 millones de personas viajen sin controles fronterizos internos. Este acuerdo facilita diariamente alrededor de 3,5 millones de cruces fronterizos por motivos laborales, educativos o familiares, además de beneficiar al turismo y la cultura con más de 1.250 millones de viajes anuales. Pero tras la crisis migratoria en Ceuta, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, hizo un anuncio que agitó las relaciones diplomáticas con España: suspendió el acuerdo entre ambos países.
Cómo funciona el espacio Schengen
Para mantener la seguridad pese a la eliminación de controles internos, los países miembros fortalecieron la cooperación policial y aduanera, mejorando la comunicación y vigilancia transfronteriza, y compartiendo información para perseguir sospechosos de manera más efectiva.
¿Cuántos países forman parte de Schengen?
En julio de 2026, el espacio Schengen está integrado por 29 países, que abarcan más de cuatro millones de kilómetros cuadrados y reúnen a más de 450 millones de personas.
De ellos, 25 pertenecen a la Unión Europea:
Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Croacia, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos, Polonia, Portugal, República Checa, Rumanía y Suecia.
A estos se suman cuatro países que no pertenecen a la UE: Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza.
Bulgaria y Rumanía fueron los últimos Estados en incorporarse plenamente. Los controles aéreos y marítimos se eliminaron en marzo de 2024 y los terrestres desaparecieron el 1 de enero de 2025.
¿Pero puede un país restablecer controles en Schengen?
El Consejo de la Unión Europea establece que esto solo es posible como último recurso y en situaciones excepcionales que amenacen gravemente el orden público o la seguridad interna. Además, cualquier medida debe notificarse con al menos cuatro semanas de anticipación a la Comisión Europea y a los demás Estados miembros.
En este sentido, el que fuera Alto representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y vicepresidente de la Comisión Europea, Josep Borrell, cuestionó este viernes la posición de Italia ante la crisis migratoria en Ceuta y quiso dejar claro que, a diferencia de lo defendido por su presidenta, Giorgia Meloni, ningún Estado miembro de la UE puede suspender unilateralmente la participación de otro en el espacio Schengen, según la legislación europea. "Esa opción simplemente no existe en la arquitectura legal de la Unión", remarcó Borrell a través de un hilo en su perfil de la red social X.
