Asedio israelí: la devastadora ola de lesiones oculares en Gaza

Con más de 17.000 casos de daños en los ojos y un sistema de salud colapsado, el territorio palestino enfrenta una crisis sanitaria sin precedentes.

27 de enero, 2026 | 19.55

En la ciudad de Gaza, el hospital oftalmológico en la zona oeste vive una situación crítica donde el tiempo se mide en la cantidad de ojos que podrían perder la visión antes de ser atendidos. El sistema de salud está al borde del colapso, agravado por el bloqueo de Israel, que impide el ingreso de insumos médicos esenciales y la salida de pacientes para recibir tratamientos fuera del enclave.

La historia de Tamim al-Khatib, un chico de 13 años, refleja la tragedia que atraviesan miles de personas. En septiembre de 2025, mientras hacía fila para comprar pan en el barrio al-Nasr, un ataque cercano lo alcanzó con metralla en su rostro, dañando gravemente su ojo derecho. Aunque sobrevivió, perdió completamente la visión de ese ojo y los médicos locales no pudieron salvarlo debido a la falta de equipamiento avanzado y recursos quirúrgicos.

Mi hijo no estaba peleando; estaba buscando pan. Hoy temo que crezca viendo el mundo con un solo ojo… o quizás sin ojos en absoluto”, se lamentó el padre de Tamim, Azzam al-Khatib, en diálogo con el medio qatarí New Arab. Sus temores aumentan ante la imposibilidad de acceder a tratamientos especializados fuera de Gaza, mientras las consultas médicas se retrasan por falta de insumos y la frontera permanece cerrada.

Pero la crisis no solo afecta a quienes sufren heridas de guerra. Masa al-Najjar, una bebé de un año, nació en medio de bombardeos y desplazamientos forzados. Desde su primer mes, sus ojos comenzaron a deteriorarse por un glaucoma severo, una enfermedad que requiere atención médica constante y precisa para evitar la ceguera total.

Su madre, Khadija al-Najjar, contó que Masa pasó por dos cirugías, pero la falta de recursos adecuados en Gaza dejó a la niña al borde de perder la vista. “Los tratamientos que suelen hacerse con un seguimiento completo aquí se hacen con herramientas insuficientes, y eso pone a Masa en riesgo de ceguera permanente”, lamentó mientras vive con su hija en una carpa tras la destrucción de su casa en el campamento de refugiados de Jabalia.

17 mil personas tienen lesiones en los ojos

El director del Hospital de Ojos, Abd al-Salam Sabah, detalló que de las más de 171.000 personas heridas en la guerra, alrededor del 11% presentan lesiones oculares, lo que equivale a casi 17.000 casos. De ese total, un 20% son niños, quienes son especialmente vulnerables por la sensibilidad de sus ojos y su sistema inmunológico débil.

Sabah advirtió que más de 3.000 pacientes ya perdieron la visión desde el inicio del conflicto, y que la cifra real podría ser mayor porque diariamente se registran nuevos casos. El hospital recibe cerca de 200 pacientes diarios con heridas de guerra, enfermedades oculares graves y pacientes crónicos que necesitan intervenciones continuas.

El médico explicó que muchos llegan con metralla incrustada en el globo ocular, lo que requiere cirugía urgente en cuestión de horas. “Cualquier demora puede causar infecciones intraoculares graves que nos obligan a extirpar el ojo”, explicó, y alertó que los insumos quirúrgicos disponibles apenas alcanzan para un mes más.

Además, el centro médico sufrió daños importantes que afectaron las salas de operaciones, los sistemas eléctricos y equipos avanzados, como las máquinas para cirugías de cataratas. Esta destrucción limita la capacidad para realizar procedimientos comunes y empuja a cientos de pacientes hacia la pérdida progresiva de la visión.

La imposibilidad de viajar fuera de Gaza para tratamientos especializados, como reparaciones complejas de retina o trasplantes de córnea, agrava la crisis. Según Sabah, “muchos pacientes cuentan con informes médicos que indican la urgencia de viajar, pero permanecen atrapados tras los cruces cerrados”.

Recién esta semana, luego de recuperar los restos del último rehén que quedaba en Gaza, Israel manifestó la posibilidad de la apertura del cruce de Rafah, aunque hay muchas dudas sobre cómo funcionará. En una fase inicial, se prevé que entre 100 y 150 personas entren y salgan diariamente de Gaza a través de este paso que conecta con la península del Sinaí egipcia.

Entre las medidas previstas figura la instalación de un puesto de control fuera del complejo del cruce, donde personal de seguridad realizará controles a quienes entren y salgan. El Ejército israelí no participará directamente en estos controles, aunque habrá presencia de personal de seguridad israelí en la zona para supervisar la situación.

Según confirmó la agencia EFE, el procedimiento acordado establece que Israel recibirá diariamente las listas de las personas que entren y salgan de Egipto, que serán remitidas al Shin Bet (el servicio de inteligencia interior israelí) para su evaluación de seguridad, cuestión que Hamás criticó porque otorgaría a Israel "un control indirecto de seguridad" sobre el paso.