El fuerte terremoto de magnitud 7,1 que sacudió a la región de Kumamoto, en la prefectura del mismo nombre, en el suroeste de Japón, provocó la muerte de tres personas y dejó 80 heridos. A su vez, 30 ciudadanos permanecen atrapados entre los escombros luego del temblor, que también generó el derrumbe de un shopping este martes por la tarde.
La última vez que se registró un terremoto de esa magnitud fue en el Año Nuevo de 2024 en la península de Noto. Según la Agencia Meteorológica de Japón, se registró una intensidad sísmica de 7 en la ciudad de Uki y el municipio de Hikawa.
Las réplicas continuaron, incluyendo dos temblores de intensidad sísmica de 5. Aunque se levantó la alerta de tsunami emitida para los mares de Ariake y Yatsushiro, los daños se extienden por toda la prefectura, con múltiples incendios y el derrumbe del segundo piso de un edificio comercial.
Las autoridades informaron que creían que había unas 10 personas desaparecidas en el centro comercial, según informó la cadena pública NHK. Hasta el momento sólo está confirmada de manera oficial la muerte de tres personas, una fue hallada en su casa y las otras dos se encontraban en el shopping. En tanto, otras seis fueron rescatadas de este último lugar, incluida una que había sufrido un “paro cardiopulmonar” y cinco que resultaron heridas pero no tienen lesiones que pongan en peligro su vida.
Además, el hospital de Kumamoto, con lugar para 400 camas, está "al límite de su capacidad", indicaron sus autoridades, que agregaron que momentáneamente el centro asistencial suspendió las consultas externas, salvo emergencias. En las últimas horas, miles de militares fueron movilizados en Japón para "acelerar" las labores de rescate y ayuda.
El accionar responde a una solicitud de las autoridades de la zona afectada, que espera el arribo de 3600 militares. “Tras el terremoto en la prefectura de Kumamoto, el gobierno ha confirmado que se han reportado daños extensos y planea acelerar las labores de rescate y ayuda”, informó el medio citado.
El personal militar, que trabajará en coordinación con la policía local y los departamentos de bomberos, evaluará los daños para “acelerar las labores de rescate y ayuda". También se encuentran trabajando en planes para realizar una reunión para “identificar las necesidades inmediatas de las zonas afectadas”. Más temprano, la primera ministra de Japón, Sanae Takaichi detalló a la prensa que había reportes de varias lesiones y daños en carreteras, puentes y edificios, así como apagones e incendios.
La situación tras el terremoto en Japón
Al menos 12 viviendas colapsaron y se desataron siete incendios en toda la prefectura tras el terremoto, al que le siguieron sismos de menor intensidad en la zona. También se registraron miles de personas sin electricidad y las autoridades pidieron a la población que esté alerta ante la posibilidad de nuevos temblores.
Por su parte, la Compañía de Electricidad de Kyushu afirmó no haber detectado todavía ninguna anomalía ni en la central nuclear de Genkai, en la prefectura de Saga, ni en la de Sendai, en la prefectura de Kagoshima. También indicó que los niveles de radiación alrededor de esas instalaciones no cambiaron.
Mientras tanto, la Compañía de Ferrocarriles de Kyushu notificó que, debido al terremoto, suspendió todos los servicios, incluido el del tren bala Kyushu Shinkansen. Además, más de 150 instalaciones en la ciudad japonesa permanecen cerradas
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Un largo historial de Japón con los terremotos
El terremoto tuvo lugar a las 16.27 hora local (04.27 en Argentina), y su epicentro se ubicó a unos 10 kilómetros de profundidad bajo la prefectura de Kumamoto. Japón se encuentra sobre el denominado Anillo de Fuego, una de las zonas sísmicas más activas del mundo que sufre terremotos con relativa frecuencia.
Kumamoto había sido golpeado por un terremoto mortal en 2016. En ese entonces murieron 55 personas, 1814 heridos y decenas de miles de viviendas se vieron afectadas por un doble sismo, uno de magnitud 6,5, seguido dos días más tarde por otro de magnitud 7,3.
Japón cuenta con casi 123 millones de habitantes, registra cientos de temblores cada año y representa el 18% de los sismos registrados en todo el mundo. Aunque la mayoría son de baja intensidad, los daños que provocan dependen de su localización y de la profundidad en la que se producen bajo la superficie terrestre.
El país aún está afectado por el recuerdo del terremoto submarino de magnitud 9 ocurrido en 2011, acompañado por un tsunami devastador y más de 18.500 muertos o desaparecidos, a la que se sumó una catástrofe en la central nuclear de Fukushima.
