El presidente estadounidense Donald Trump se reunió con corresponsales de prensa en la Casa Blanca y bromeó, una vez más, con la chance de presentarse en las próximas elecciones. El mandatario apareció con una gorra roja con la inscripción "2028" y aseguró, en tono satírico, que buscará seguir en el poder pese a que la Constitución estadounidense se lo impide.
El evento, que se hizo bajo un fuerte operativo de seguridad en Washington, estuvo marcado por referencias al intento de atentado ocurrido meses atrás, ataques contra periodistas críticos y nuevas señales del líder republicano hacia su base política del movimiento MAGA. Aunque Trump presentó sus declaraciones como una broma, no es la primera vez que alimenta públicamente la idea de continuar en la Casa Blanca más allá del límite constitucional.
Las declaraciones volvieron a generar repercusiones porque la Constitución de Estados Unidos establece que ningún presidente puede ejercer más de dos mandatos. Trump transita actualmente su segundo período presidencial, luego de haber gobernado entre 2017 y 2021 y regresar al poder tras las elecciones de 2024.
MÁS INFO
Las reiteradas bromas de Trump sobre un nuevo mandato
Durante un discurso que comenzó con más de 40 minutos de retraso y que se extendió durante más de una hora, Trump utilizó el humor para volver sobre un tema que ya había mencionado en distintas apariciones públicas durante la semana.
"Quiero anunciar mi intención de competir por un cuarto mandato como presidente. Gané tres veces y lo haré de nuevo", afirmó el mandatario mientras se colocaba una gorra roja con el número "2028" estampado en el frente. La frase incluyó la referencia a su histórica negativa a reconocer la derrota frente a Joe Biden en las elecciones de 2020. Desde entonces, Trump sostiene que hubo fraude electoral, una acusación que fue rechazada por los tribunales estadounidenses y para la cual nunca se presentaron pruebas concluyentes.
MÁS INFO
Aunque el comentario fue recibido entre risas por parte de los asistentes, el comentario volvió a instalar el debate sobre la posibilidad de que el líder republicano quiera realmente enlistarse para volver a competir por la Casa Blanca.
Un evento con máxima seguridad tras el intento de atentado
La tradicional Cena de Corresponsales de la Casa Blanca no se realizó este año en el histórico Hotel Hilton, sino en el Hotel Waldorf Astoria de Washington, donde el acceso estuvo completamente restringido.
El cambio de sede estuvo relacionado con el intento de atentado ocurrido el pasado 25 de abril, lo que llevó al Servicio Secreto a desplegar un operativo excepcional: todos los asistentes debieron ingresar mediante un código QR y los controles de seguridad fueron mucho más estrictos que en otras ediciones.
Por otro lado, la convocatoria también fue mucho menor que en años anteriores. Mientras normalmente participan unas 2.600 personas, en esta ocasión asistieron apenas unos 700 invitados.
