Italia tiene previsto recurrir a la denominada "cláusula de excepción" de las normas presupuestarias de la Unión Europea para financiar medidas destinadas a aliviar los costos energéticos en 2027 y 2028, según un comunicado emitido el martes por la oficina de la primera ministra, Giorgia Meloni.
En una reunión entre Meloni y altos cargos de la coalición, se alcanzó un "amplio acuerdo" sobre una propuesta para aprovechar la flexibilidad de la UE con el fin de ayudar a las familias y a las empresas a hacer frente al aumento de las facturas energéticas durante los próximos dos años, según el comunicado.
Tras la invasión de Ucrania por parte de Rusia, la Comisión Europea dictaminó en marzo de 2025 que todos los Estados miembros de la UE podrían aumentar el gasto en defensa hasta un 1,5% del PIB anual durante cuatro años, hasta 2028, sin que ello diera lugar a medidas disciplinarias.
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Italia presionó enérgicamente para que la Comisión concediera margen fiscal a los gobiernos de la UE con el fin de que pudieran destinar fondos a amortiguar los efectos del encarecimiento de la energía.
La Comisión decidió el mes pasado permitir a los países de la UE destinar el 0,3% del PIB —de ese 1,5% del PIB de margen adicional ya permitido para defensa— a financiar inversiones que contribuyeran a la transición de los combustibles fósiles a la energía verde.
El plan de Meloni de invocar la cláusula un año antes de las elecciones generales previstas para 2027 sugiere que Italia se está preparando para abandonar sus esfuerzos por situar su déficit presupuestario por debajo del umbral clave del 3% del PIB y salir del actual procedimiento de déficit excesivo de la UE.
Según el último marco presupuestario plurianual presentado en abril, Italia se había fijado como objetivo una ratio déficit/PIB del 2,9% para este año y del 2,8% para 2027.
(Reportaje de Giuseppe Fonte; edición en español de Natalia Ramos)
