Es probable que la economía alemana haya crecido modestamente en el segundo trimestre, a pesar de los obstáculos derivados de la guerra en Oriente Medio, ya que su amplio sector industrial se mantuvo relativamente resistente y los consumidores siguieron gastando, según indicó el Bundesbank en un reporte mensual.
La tercera economía más grande del mundo lleva años prácticamente estancada y se esperaba que 2026 fuera el año de su recuperación, mientras un fuerte aumento del gasto público está impulsando un auge de la inversión.
Sin embargo, el lastre que supone la guerra, a través del aumento de los costos de la energía y las materias primas, está contrarrestando gran parte de ese impulso, y los economistas encuestados por Reuters prevén un aumento intertrimestral de la producción económica de tan solo un 0,1% en los tres meses hasta junio.
Este contenido se hizo gracias al apoyo de la comunidad de El Destape. Sumate. Sigamos haciendo historia.
"El sector industrial se está beneficiando de una demanda exterior dinámica y del crecimiento de las exportaciones", señaló el Bundesbank el martes.
"Los consumidores no se han visto demasiado afectados por los elevados precios de la energía y la consiguiente pérdida de poder adquisitivo, lo que probablemente mantendrá su gasto en consumo, como mínimo, estable", añadió el banco central.
Es posible que Alemania también haya recibido algunos impulsos puntuales. Es probable que la escasez de materias primas y bienes intermedios haya afectado más a algunos de sus principales competidores asiáticos, mientras que las expectativas de escasez en el futuro pueden haber animado a algunos clientes a adelantar sus compras.
"Siempre que la situación en Oriente Medio no se agrave aún más, la presión causada por la guerra podría ser menos severa en el tercer trimestre que el nivel medio observado en el segundo trimestre", añadió el Bundesbank.
No obstante, el panorama general dista mucho de ser optimista, ya que es probable que estos efectos puntuales se desvanezcan y la guerra siga lastrando la economía, lo que sugiere que el crecimiento global será más débil, señaló el Bundesbank.
En junio, el Bundesbank pronosticó un crecimiento anual del 0,5% para este año, que se aceleraría hasta el 0,8% el año que viene. Sin embargo, las cifras de la Comisión Europea y del FMI son ligeramente más optimistas para 2026.
La inflación, que ya se ve presionada por el aumento de los costos energéticos, podría acelerarse aún más en los próximos meses y es probable que los efectos indirectos de dicho aumento se dejen sentir de forma gradual, añadió el banco.
Con información de Reuters
