El año que le toca a América Latina, hay cuatro candidatos para presidir la ONU

Los principales candidatos son la chilena Michelle Bachelet, respaldada por los países progresistas de la región, y el argentino Rafael Grossi, que cuenta con el apoyo de Washington y Roma. Más lejos aparecen el senegalés Macky Sall y la costarricense Rebeca Grynspan.

26 de marzo, 2026 | 20.41

En el marco de las elecciones a la Secretaría General de Naciones Unidas convocadas para este año, fueron ratificadas cuatro candidaturas para suceder a António Guterres, titular del organismo internacional desde 2017. Los nombres en carrera son la chilena Michelle Bachelet, dos veces ex presidenta de su país, el diplomático argentino Rafael Grossi, el ex presidente senegalés Macky Sall y la ex vicepresidenta de Costa Rica, Rebeca Grynspan. Los principales aspirantes son Bachelet y Grossi, quienes destacan por ser el año de América Latina en el organismo multilateral y por los apoyos que lograron reunir en los últimos meses. 

Naciones Unidas elige secretario general cada cinco años. Guterres fue electo en 2017 por primera vez y fue ratificado en su cargo en 2022 por otro quinquenio, período que termina el próximo 31 de diciembre. En la asamblea en la que fue reelecto, hubo comentarios en torno a la necesidad de que una mujer pudiera asumir la conducción del organismo. Más de 30 ex-cancilleres latinoamericanos afirmaron que "ya es hora" de que una mujer lidere la organización. La ex mandataria chilena fue una de las renombradas como posibles sucesoras de Guterres al frente de la organización.

El primer nominado fue el argentino Rafael Grossi, titular de la Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA), cuya candidatura fue impulsada por Argentina. Rápidamente consiguió el respaldo del estadounidense Donald Trump, la italiana Giorgia Meloni y el paraguayo Santiago Peña, quienes desde la llegada de Javier Milei a la Casa Rosada son aliados del mandatario argentino. Días después y tras haber perdido las elecciones, el ahora ex presidente chileno Gabriel Boric impulsó a Bachelet, dos veces presidenta de Chile entre 2006-2010 y 2014-2018, además de haber sido comisionada de Derechos Humanos de la ONU entre 2018 y 2022. Es una de las candidatas con mayor experiencia política, y reunió el apoyo de México y Brasil apenas fue nominada. Perdió el respaldo de su país el 17 de marzo cuando el nuevo mandatario conservador José Antonio Kast le retiró su apoyo.

Los otros dos candidatos son el senegalés Macky Sall y la costarricense Rebeca Grynspan. El primero, que fue presidente de su país entre 2012 y 2024, además de haber presidido la Unión Africana durante un año y medio, entre 2022 y 2023, reunió los apoyos de su bloque regional y de Burundi. Grynspan por su parte, que destacó como vicepresidenta segunda de su país y como secretaria adjunta de la ONU, cuenta con el apoyo únicamente de su país por ahora.

Grossi vs Bachelet: el mano a mano por la presidencia de la Organización

Grossi, con experiencia en el sector nuclear de la organización internacional, fue impulsado por Milei a partir de su trabajo al frente de la OIEA. Grossi fue uno de los primeros especialistas en señalar los usos que Irán le daría al uranio en su territorio. "Casi la mitad del uranio iraní enriquecido tenía hasta un 60% de pureza, y estaba a un paso del grado necesario para ‌fabricar armas nucleares", señaló a principios de marzo en una entrevista, lo que fue interpretado por la Casa Rosada y sus aliados como un argumento para justificar las acciones militares israelí-estadounidenses en Medio Oriente. Por esa razón logró encolumnar el apoyo de la Casa Blanca a su favor.

Bachelet, en tanto, tiene detrás al brasileño Lula da Silva y a la mexicana Claudia Sheinbaum, los dos presidentes más poderosos de la región. Pese a que Kast le retiró su apoyo, distintos ex presidentes de toda la región y de variados colores políticos como el ex presidente colombiano Ernesto Samper, afirmaron que Bachelet "es la más preparada para conducir la ONU" por su experiencia diplomática.