Otra vez los evangélicos empujan la campaña de la mano de Bolsonaro

El hijo del ex presidente y actual candidato derechista Flávio Bolsonaro participó de la Marcha por Jesús, la principal manifestación evangélica de Brasil. Lo hizo acompañado por sus aliados en el estado de San Pablo, mientras busca consolidar su apoyo en el electorado protestante, aprovechándose de la ausencia de Lula.

04 de junio, 2026 | 18.05

Miles de fieles evangélicos participaron este jueves de la Marcha por Jesús en San Pablo, acompañados por el senador y candidato presidencial de la derecha brasileña Flávio Bolsonaro. Junto a él estuvieron el gobernador del Estado paulista, Tarcísio de Freitas, y el alcalde de la ciudad, Ricardo Nunes, quienes aprovecharon para mostrarse juntos tras la ausencia del presidente Luiz Inácio Lula da Silva en la jornada. El bolsonarismo mueve fichas para consolidar el apoyo de los evangélicos, de quienes recibieron el 70% del respaldo en las últimas elecciones.

La tradicional Marcha para Jesús es celebrada cada año en Brasil por motivo del Corpus Christi, una de las mayores festividades del cristianismo católico y protestante a nivel mundial. Legalizada en 2009 durante la presidencia de Lula, este año volvió a reunir a personas de todas las edades en un clima festivo, con cánticos de amor y gestos de los manifestantes hacia el cielo, como suele ser costumbre en el evangelismo. Sin embargo, el evento no pudo evitar cargar con un fuerte tinte político, a menos de cinco meses de los comicios presidenciales de octubre, impulsado por el equipo del hijo primogénito del ex presidente Jair Bolsonaro, quien golpeado por los últimos escándalos mediáticos que lo envolvieron al empresario Daniel Vorcaro, busca limpiar su imagen al ratificar su acercamiento a estos sectores religiosos.

"Brasil está pasando por una gran guerra espiritual", declaró el senador Bolsonaro, quien dijo sentirse "reenergizado" por la multitud y aseguró que "el mal" será "expulsado" del país en las próximas elecciones. En medio de la celebración, Flávio Bolsonaro se subió a la principal carroza de la marcha, junto a sus aliados Tarcísio de Freitas y Ricardo Nunes.

El evangelismo, un público favorable para Bolsonaro

El evangelismo tiene una fuerte presencia dentro del electorado bolsonarista. Hoy representan, en total, al 27% de la población brasileña mientras que el catolicismo retrocedió a índices mínimos, pese a que se mantiene como la religión mayoritaria del país con el 57% de afiliados, según datos del Gobierno brasileño.

El número de seguidores de las diferentes corrientes evangélicas avanzó 5,2% entre 2010 y 2022, de acuerdo con el último censo. Y de este contingente, alrededor del 70% votó por el expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro en las elecciones de 2022 según las encuestas, una fuente de votos que su hijo Flávio quiere heredar y preservar para enfrentarse a Lula en octubre.

La minoría pro Lula dentro del evangelismo

Más allá de que la mayoría de los evangélicos se decanta por la derecha, todavía existe una minoría que prefiere a Lula. Francislane dos Santos, de 38 años y empleada de una clínica, cuando fue consultada por un medio mientras marchaba, afirmó que cree que es un "error" que los pastores usen el púlpito para pedir el voto para un determinado candidato. En esa línea, expresó que ella prefiere que se mantengan "neutrales" en la contienda. "No tiene nada que ver la política con la religión", explicó la mujer.

El presidente y actual candidato intentó de distintas formas acercarse a este sector y achicar su diferencia frente a Bolsonaro. En la campaña de 2022 fue acusado por los conservadores de querer "cerrar iglesias" evangélicas, lo que fue negado por el dirigente petista.

Hace algunos meses Lula propuso a un evangélico, el abogado general del Estado Jorge Messias, para ocupar una silla en la Corte Suprema. Él fue el único representante del Gobierno en la marcha de hoy, donde a pedido de Lula dijo: "Me pidió que llevara amor y dijo que este no es lugar para mitin político".