El Papa León XIV se pronunció contra la pena de muerte: “Cruel y degradante”

El Papa rechazó la pena de muerte, la tortura y los castigos degradantes, incluso para quienes cometieron delitos. También afirmó que la educación y la reinserción social son claves para enfrentar el crimen y las adicciones.

16 de mayo, 2026 | 13.58

El papa León XIV criticó la pena de muerte al asegurar que ninguna sociedad "puede considerarse justa" si no respeta la dignidad humana. Lo hizo en el marco de su discurso en el interparlamentario de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), donde abordó el avance del crimen organizado y el narcotráfico.

En su intervención, el Pontífice afirmó que la respuesta frente al delito no puede limitarse al castigo. Por el contrario, planteó que la justicia debe incluir políticas de reinserción social y acompañamiento para que quienes cumplieron una condena puedan reingresar plenamente a la comunidad.

También advirtió que la lucha contra las drogas requiere educación, asistencia médica y apoyo psicológico, y no únicamente medidas represivas.

"Este respeto por la dignidad intrínseca de cada persona, incluidos quienes han cometido delitos, excluye el uso de la pena de muerte, la tortura y toda forma de castigo cruel o degradante", sostuvo el Sumo Pontífice ante representantes parlamentarios de los países miembros de la OSCE.

En ese sentido, remarcó que la justicia no se agota en la sanción. "La verdadera justicia no puede satisfacerse con la sola punición; esos esfuerzos también deben abarcar enfoques inspirados en la perseverancia y la misericordia, destinados a la reinserción y al pleno reingreso de las personas condenadas a la vida social", expresó.

León XIV subrayó además que ninguna persona o grupo puede ubicarse por encima de la ley. "Ninguna sociedad verdaderamente justa puede perdurar si la ley no sigue siendo soberana, y no la voluntad arbitraria de las personas individuales", afirmó. Y agregó que nadie, sin importar su poder o estatus, "puede arrogarse el derecho de vulnerar los derechos de los demás".

Reinserción social y consumos problemáticos

Según explicó el jefe del Vaticano, la prevención y la represión del crimen organizado deben estar estrechamente vinculadas con la protección de los derechos humanos universales. Para ello, señaló, no alcanza con el trabajo de las fuerzas de seguridad, sino que es "necesaria la participación de toda la sociedad", tanto a nivel nacional como internacional.

Al referirse al consumo problemático de drogas, el Papa afirmó: "Para combatir las adicciones, empezando por las drogas, no basta con la represión, sino que sobre todo hace falta la educación". También reclamó programas integrales para asistir a las personas con dependencia, con atención médica, apoyo psicológico y rehabilitación continua.

Finalmente, León XIV advirtió sobre el rol de las redes sociales en la difusión de información errónea y sostuvo que la educación "debe comenzar en la familia y fortalecerse en la escuela" para prevenir los efectos devastadores de los narcóticos.