Los eurodiputados votaron el martes a favor de una definición de violación basada en el consentimiento, conocida como "sólo sí es sí", e instaron a la Comisión Europea a proponer una legislación que establezca normas a escala de la Unión Europea.
La UE adoptó normas mínimas para combatir la violencia contra las mujeres por primera vez en 2024, pero un artículo propuesto para crear una definición común de violación fue descartado tras la oposición de varios estados miembros.
"El silencio, la falta de resistencia, la ausencia de un 'no', el consentimiento previo, la conducta sexual pasada o cualquier relación actual o anterior no deben interpretarse como consentimiento", afirmó el Parlamento en un comunicado tras la votación.
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El informe también reconoce dos respuestas traumáticas, aclarando que ninguna de ellas puede interpretarse como consentimiento. Identifica la "respuesta de paralización", una reacción ante el miedo o la amenaza que puede provocar una parálisis temporal y la pérdida de la capacidad de hablar, y la "respuesta de sumisión", que es una estrategia de supervivencia.
Los países de la UE aplican diferentes definiciones legales de violación, incluso entre aquellos que han ratificado el Convenio de Estambul, un tratado internacional destinado a proteger a las mujeres que tipifica como delito la violación basada en la ausencia de consentimiento.
Francia actualizó sus leyes sobre violación el año pasado para incluir el consentimiento "libremente otorgado e informado" tras el juicio por la violación colectiva de Gisèle Pelicot. Anteriormente, el derecho penal francés no incluía el concepto de consentimiento y definía la violación como actos sexuales que emplearan "violencia, coacción, amenaza o sorpresa".
La legislación alemana se basa en la ausencia de un "no" y la austriaca, en una definición basada en la fuerza. Bulgaria, la República Checa, Hungría, Lituania y Eslovaquia no han ratificado el convenio, mientras que en octubre el Parlamento de Letonia votó a favor de retirarse del mismo.
"La mayoría de las violaciones son cometidas por alguien conocido por la víctima, en casa, sin violencia física, y la mayoría de las víctimas se quedan paralizadas por el miedo en lugar de defenderse. Durante años, la ley se ha construido en torno a una imagen totalmente errónea de la violación", afirmó en un comunicado la diputada sueca Abir Al-Sahlani, del grupo Renew.
"Este informe también define la cultura de la violación por lo que es: no una colección de individuos malvados, sino un sistema de actitudes y normas que normaliza la violencia sexual y protege a los agresores", agregó.
Unos 447 legisladores votaron a favor del informe, 43 se abstuvieron y 160 parlamentarios votaron en contra. La oposición provino en gran medida de grupos conservadores y de extrema derecha.
(Editado en español por Carlos Serrano)
