Una verdadera marea humana vestida de duelo inundó este domingo la plaza Enghelab en el centro de Teherán, al igual que en otras provincias iraníes. Se movilizaron en honor al líder supremo Ali Jamenei, asesinado el día anterior en los bombardeos de Estados Unidos e Israel, a quien ya consideran un mártir.
Medios locales e internacionales mostraron imágenes de multitudes de negro caminando o llenando plazas en la provincia norteña de Mazandarán, en la central Isfahan y en ciudades del este como Tabriz, entre otras. En todas, se ven a miles de iraníes de duelo, levantando fotos del ayatolá asesinado u ondeando banderas iraníes. En muchos casos, también, se escuchan cantos de odio y venganza contra Estados Unidos e Israel.
Estas imágenes incluso se replicaron en otros países, como India, donde existen importantes comunidades chiitas, la rama del islam a la que representa la República Islámica y para la que el supremo líder Jamenei era una figura central.
La importancia de la figura de Jamenei
Como muchos estudiantes de su generación, Jamenei priorizó la militancia política sobre los estudios religiosos. Fue arrestado por primera vez el 2 de junio de 1963, y nuevamente días después, cuando las fuerzas del régimen detuvieron al ayatolá Jomeiní desatando una ola masiva de protestas. En los años siguientes, la SAVAK -la policía secreta del Shah- lo persiguió reiteradamente por sus clases de pensamiento islámico, enviándolo varias veces a prisión a lo largo de la década del '60 y del '70.
Tras el triunfo de la Revolución Islámica en 1979, Jamenei ocupó un lugar central en la nueva arquitectura del poder. Entre 1981 y 1989 fue presidente de Irán. Cuando Jomeiní murió, en junio de 1989, fue designado su sucesor como líder supremo -la máxima autoridad del Estado-, cargo que ocupó de manera ininterrumpida hasta su muerte. En 2010, la revista Forbes lo ubicó en el puesto 26 entre las personas más poderosas del mundo.
Junto a Jomeiní y al ayatolá Akbar Hashemí Rafsanyaní, Jamenei fue reconocido como una de las tres figuras que más marcaron la historia de la República Islámica. Su nombre figura en la Constitución iraní como marya' o "fuente de emulación" del chiismo duodecimano, la principal corriente del islam iraní
