El Secretariado Ejecutivo del PIT-CNT expresó un fuerte rechazo hacia el presidente Yamandú Orsi por su decisión de permitir el ingreso al país de una aeronave militar estadounidense sin contar con la autorización del Parlamento, un requisito establecido en la Constitución uruguaya. Según la central sindical, esta acción representa una violación directa a la normativa vigente.
La controversia surgió luego de que Orsi visitara el portaaviones USS Nimitz, que había ingresado a aguas uruguayas, y se trasladara hacia él en una aeronave de Estados Unidos. En este contexto, el PIT-CNT señaló que la Constitución delega en la Asamblea General la competencia exclusiva para autorizar la entrada de tropas extranjeras y determinar el tiempo que pueden permanecer en territorio nacional.
El diputado Federico Casaretto respaldó esta crítica y afirmó que "el gobierno optó por violar la Constitución" al no solicitar el permiso parlamentario correspondiente para el ingreso del vehículo militar. Además, la central sindical cuestionó la actitud de Orsi al fotografiarse junto al embajador estadounidense Lou Rinaldi a bordo del portaaviones.
En la denuncia, el PIT-CNT recordó que Uruguay firmó en 2014 una declaración en la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) que declara a la región como zona de paz y libre de armas nucleares. Por eso, calificaron la acción de Orsi como contraria a esos valores y expresaron su solidaridad con el pueblo cubano frente a las amenazas del gobierno estadounidense.
Por otra parte, Unidad Popular también emitió un comunicado donde calificó como "muy grave" la visita del presidente al portaaviones. Destacaron que esta acción ocurre en un contexto global delicado, con conflictos como el genocidio contra el pueblo palestino, la guerra contra Irán, el bloqueo a Cuba y amenazas directas a la isla por parte del gobierno de Donald Trump.
Desde Unidad Popular denunciaron la "complicidad y subordinación del gobierno uruguayo" con las políticas imperialistas y convocaron a todas las fuerzas antiimperialistas a rechazar estas acciones que, según ellos, deshonran al pueblo uruguayo y contradicen sus principios históricos.
