Los mecánicos coinciden: por qué no dejar el auto estacionado con las ruedas giradas

Dejar el volante torcido al estacionar puede acelerar el desgaste de la dirección y suspensión. 

05 de agosto, 2026 | 20.48

Dejar el auto estacionado con las ruedas completamente giradas es una costumbre muy común, pero según expertos en mecánica, puede traer consecuencias negativas para la salud del vehículo.

Juan José Vicente Pizarro, especialista de Talleres Benezer en Sevilla, explicó que esta práctica genera tensiones en la dirección y suspensión que, con el tiempo, provocan un desgaste acelerado. El mecánico detalló que cuando las ruedas permanecen torcidas durante horas o días, el peso del auto no se distribuye de forma uniforme, lo que obliga a componentes clave como las rótulas y amortiguadores a trabajar bajo una tensión constante.

No hay que dejar el auto estacionado con las ruedas giradas porque puede terminar en el taller”, advirtió Vicente, resaltando la importancia de enderezar el volante antes de apagar el motor. En un video difundido por la cuenta de Instagram de Talleres Benezer, el especialista explicó que girar la rueda hacia un lado cambia la inclinación del vehículo y la tensión en sus piezas, lo cual no provoca daños inmediatos pero sí acelera el desgaste progresivamente. Esto puede reducir la vida útil de elementos que deberían durar muchos años bajo condiciones normales.

Los autos donde el problema puede ser peor

Además, Vicente señaló que en vehículos de alta gama, como Mercedes-Benz o BMW, esta situación puede ser aún más delicada. Estos autos cuentan con sistemas de dirección que ajustan ligeramente la inclinación de las ruedas para mejorar la maniobrabilidad. Cuando quedan estacionados con esa inclinación, una pequeña área del neumático soporta un peso excesivo, lo que puede causar deformaciones y desgaste irregular.

“El apoyo queda concentrado en una zona muy pequeña que no está preparada para soportar tanto peso durante tanto tiempo”, explicó el especialista, advirtiendo que el problema empeora si el auto está estacionado en pendiente.

En pendientes, la inclinación del terreno suma carga extra sobre ciertos puntos de la suspensión y dirección. “Vamos a tener mayor inclinación y mayor peso en ciertos puntos de suspensión y rótulas”, indicó Vicente, señalando que este esfuerzo prolongado puede manifestarse con síntomas como ruidos al doblar, vibraciones, desgaste irregular de neumáticos y una dirección menos precisa.

Por eso, el consejo del especialista sobre este tema es muy claro: siempre que sea posible, hay que estacionar el vehículo sobre una superficie plana y con el volante completamente recto. Esto es aún más importante si el auto va a permanecer detenido durante semanas o meses.

Esta problemática es peor en autos de alta gama.