Qué hacer si me quedo sin combustible en el auto en la calle

Quedarse sin nafta o gasoil puede ocurrir por un descuido o una falla en el indicador del vehículo. Conocer los pasos a seguir y las precauciones adecuadas es clave para evitar accidentes y volver a circular sin poner en riesgo a otras personas.

31 de julio, 2026 | 22.00

Quedarse sin combustible en el auto en Argentina mientras se conduce es una situación más común de lo que parece. Un cálculo erróneo de la autonomía, una estación de servicio cerrada o una falla en el medidor pueden hacer que el motor se detenga en el momento menos esperado. Aunque puede generar nerviosismo, actuar con calma y priorizar la seguridad es fundamental para evitar que el inconveniente termine en un accidente.

Lo primero que hay que hacer cuando el vehículo comienza a perder potencia o el motor se apaga por falta de combustible es intentar llevarlo hasta un lugar seguro. Si todavía conserva algo de inercia, conviene aprovechar ese impulso para estacionarlo en la banquina, una dársena o un sector donde no obstaculice el tránsito. En calles urbanas, lo recomendable es acercarlo al cordón y evitar que quede detenido en el medio de la calzada.

Una vez inmovilizado, el siguiente paso es encender las balizas para advertir a los demás conductores. Si la situación ocurre en una ruta o autopista, también es indispensable colocarse el chaleco reflectante antes de descender del vehículo y ubicar los triángulos de emergencia a la distancia reglamentaria para alertar con suficiente anticipación a quienes circulan por el lugar.

Si el vehículo quedó detenido sobre la banquina, lo más seguro es que todos los ocupantes desciendan por el lado opuesto al tránsito y permanezcan detrás de las defensas de seguridad o lo más alejados posible de la calzada. Permanecer dentro del auto cuando circulan vehículos a alta velocidad puede representar un riesgo importante ante un posible impacto.

Después de asegurar la zona, llega el momento de resolver el problema. La alternativa más rápida suele ser contactar al servicio de asistencia mecánica incluido en el seguro o en el plan de mantenimiento del vehículo. Muchas compañías ofrecen el traslado de una cantidad limitada de combustible o el remolque hasta la estación de servicio más cercana.

Si no se cuenta con ese servicio, otra opción es pedir ayuda a un familiar o conocido para que acerque combustible en un bidón homologado. En caso de caminar hasta una estación de servicio cercana, nunca debe transportarse combustible en botellas plásticas, envases de bebidas o recipientes improvisados, ya que pueden provocar pérdidas, generar vapores inflamables y representar un serio riesgo de incendio.

También es importante evitar algunas prácticas que suelen repetirse por desesperación. No se recomienda empujar el vehículo sobre una autopista o una ruta con tránsito intenso, ya que quienes circulan a alta velocidad pueden no advertir la maniobra a tiempo. Tampoco conviene intentar seguir conduciendo cuando el motor comienza a fallar por falta de combustible, ya que algunos sistemas de inyección y bombas eléctricas pueden sufrir daños si trabajan completamente en seco.

En los vehículos diésel modernos, además, quedarse sin combustible puede requerir un procedimiento específico para purgar el circuito antes de volver a poner en marcha el motor, por lo que en algunos casos será necesario recurrir a asistencia técnica.

La mejor manera de evitar este inconveniente sigue siendo la prevención. Revisar el nivel de combustible antes de iniciar un viaje largo, no ignorar el testigo de reserva y planificar las paradas en estaciones de servicio son hábitos sencillos que reducen considerablemente las posibilidades de quedar detenido en el camino.

Aunque quedarse sin combustible no suele tener consecuencias graves, una mala decisión en ese momento puede poner en riesgo la seguridad propia y la de los demás. Actuar con calma, señalizar correctamente el vehículo y pedir ayuda profesional son las mejores herramientas para resolver la situación de forma segura y volver a la ruta sin mayores complicaciones.