La Selección de Turquía, conocida popularmente por su fervorosa hinchada como "Bizim Çocuklar" (Nuestros Muchachos), posee una historia de apariciones intermitentes pero de un impacto absoluto en las páginas doradas del fútbol mundial. A base de un temperamento inquebrantable y una inagotable fábrica de talentos, el conjunto euroasiático representa una fuerza sumamente respetada.
A pesar de sus prolongadas ausencias en las citas ecuménicas debido a las exigentes eliminatorias europeas, el combinado turco ha demostrado que cuando logra clasificar, compite con una ambición descomunal. Su rica trayectoria combina noches de mística inolvidables con una notable escuela de futbolistas de una riqueza técnica exquisita.
Suiza 1954 Su debut absoluto en el torneo se saldó con una eliminación en primera ronda tras caer en un partido de desempate ante la poderosa selección de Alemania Federal.
Corea-Japón 2002 Firmaron la página más gloriosa de su historia al alcanzar un legendario tercer puesto, maravillando al planeta entero antes de caer únicamente ante el campeón Brasil.
Así juega el equipo de Montella
El director técnico italiano ha inyectado en el seleccionado turco una propuesta sumamente moderna, ambiciosa y con un marcado acento en la organización posicional y la intensidad. Su esquema táctico de cabecera se asienta sobre un dinámico 4-2-3-1 que prioriza la posesión prolija y la amplitud de bandas.
Bajo la rigurosa conducción de Montella, Turquía busca asumir el protagonismo de los encuentros mediante una circulación fluida de la pelota en tres cuartos de cancha y una presión alta coordinada. El equipo se destaca por la movilidad constante de sus mediapuntas y la velocidad para atacar los espacios libres.
La notable jerarquía de sus jóvenes figuras asentadas en la élite absoluta de Europa le permite al cuerpo técnico plantear partidos de un ritmo físico y técnico sumamente intenso. Esta disciplina colectiva conforma un bloque sumamente corto, elástico para replegarse y muy vertical en los últimos metros de la cancha.
Con Hakan Çalhanoğlu como figura, así juega Turquía
El extraordinario, experimentado y multicampeón mediocampista del Inter de Milán se consagra como el gran capitán, el faro futbolístico y el eje estratégico indiscutido de la selección. Çalhanoğlu es el encargado de aportar la pausa justa, la claridad en la distribución en zonas intermedias y esa pegada excelsa que es marca registrada mundial.
Cuando el circuito de gestación encuentra la inteligencia y la visión de juego de su máxima estrella, el ataque turco adquiere una fluidez absoluta y una precisión milimétrica. Su capacidad para asociarse en velocidad con los extremos y su letal ejecución de las acciones de pelota parada son argumentos ofensivos determinantes.
El engranaje diseñado por Vincenzo Montella potencia notablemente las virtudes de su capitán al rodearlo de volantes dinámicos de gran despliegue que absorben las tareas defensivas. Su tremenda experiencia en la primera línea del fútbol europeo les brinda a sus compañeros la confianza necesaria para asumir el protagonismo ante cualquier rival.
Resultados en los Mundiales
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1954: 9° Lugar (Fase de grupos)
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2002: 3° Lugar (Podio)
Fixture en este Mundial
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Fecha 1: Paraguay vs. Turquía
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Fecha 2: Estados Unidos vs. Turquía
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Fecha 3: Turquía vs. Australia
