En la previa de la final del Mundial 2026 entre Argentina y España, una imagen volvió a captar la atención del mundo del fútbol. La fotografía muestra a Lionel Messi junto a un bebé que años más tarde se convertiría en una estrella internacional: Lamine Yamal. Detrás de esa escena existe una historia solidaria que comenzó mucho antes de que ambos alcanzaran la cima del deporte.
Cómo nació la foto de Lionel Messi y Lamine Yamal
La imagen que hoy circula por todo el mundo fue tomada a fines de 2007 durante una producción fotográfica organizada en el Camp Nou. En aquel momento, Lionel Messi tenía apenas 20 años y ya era una de las grandes promesas del FC Barcelona.
Por su parte, Lamine Yamal era un bebé de apenas seis meses que participó de la iniciativa junto a su familia. La producción formaba parte de un calendario solidario impulsado por el diario catalán Sport, la Fundación FC Barcelona y UNICEF.
El objetivo de aquella campaña era visibilizar distintos programas destinados a la infancia y recaudar fondos para proyectos sociales. Para ello, varios futbolistas del plantel azulgrana participaron de sesiones fotográficas junto a niños seleccionados por la organización.
Además de Messi, también formaron parte de la iniciativa figuras como Andrés Iniesta, Thierry Henry, Carles Puyol y Gabriel Milito.
El papel de UNICEF y la Fundación FC Barcelona
La presencia de Lamine Yamal en aquella producción no fue casual. Su familia resultó elegida a través de un sorteo organizado por UNICEF en el barrio de Roca Fonda, ubicado en la localidad catalana de Mataró, lugar donde creció el futbolista español.
La campaña formaba parte de una serie de acciones solidarias desarrolladas por la Fundación FC Barcelona, que desde hacía varios años colaboraba con organismos internacionales para promover programas de inclusión y protección de la infancia.
Las imágenes fueron publicadas en el calendario de 2008, pero con el paso del tiempo quedaron prácticamente olvidadas. Durante más de una década permanecieron fuera del foco mediático hasta que una publicación en redes sociales las volvió a convertir en noticia.
La anécdota detrás de la sesión fotográfica
Uno de los detalles más curiosos de la historia fue revelado por Joan Monfort, fotógrafo responsable de las imágenes.
En declaraciones a la agencia Associated Press, recordó las dificultades iniciales que surgieron durante la producción. “Messi es una persona bastante introvertida, tímida. Salía del vestuario y de repente se encontró en otro vestuario con una tina de plástico llena de agua y un bebé adentro. Al principio ni siquiera sabía cómo sostenerlo”, relató.
La escena terminó mostrando a Lionel Messi bañando al pequeño Lamine Yamal entre espuma y agua, una imagen que en ese momento parecía una simple fotografía solidaria y que años después adquiriría un significado completamente diferente.
Con el paso de los minutos, la incomodidad inicial desapareció y la sesión se desarrolló con normalidad, dejando una de las fotografías más sorprendentes de los últimos años.
Por qué la imagen se volvió viral antes del Mundial 2026
Las fotografías permanecieron prácticamente desconocidas hasta 2024, cuando Mounir Nasraoui, padre de Lamine Yamal, decidió compartirlas en redes sociales antes del encuentro entre España y Alemania por los cuartos de final de la Eurocopa.
La publicación incluyó una frase que rápidamente llamó la atención de los aficionados: “el comienzo de dos leyendas”. Desde entonces, las imágenes comenzaron a circular masivamente en medios de comunicación y plataformas digitales. Sin embargo, fue la clasificación de Argentina y España a la final del Mundial 2026 lo que terminó por multiplicar su impacto.
La coincidencia de que Lionel Messi, considerado uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos, se enfrente en una final mundialista a Lamine Yamal, una de las mayores figuras emergentes del fútbol internacional, convirtió aquella vieja fotografía en un símbolo del relevo generacional que atraviesa el deporte.
Lo que comenzó como una campaña solidaria destinada a ayudar a la infancia terminó transformándose en una de las historias más llamativas y emotivas de la previa de la gran final del Mundial 2026.
