Cuando Argentina e Inglaterra se enfrentan en una Copa del Mundo, no solo juegan dos selecciones, sino que resurgen episodios que quedaron grabados en la historia del fútbol. Desde la famosa “Mano de Dios” hasta la dramática definición por penales en Francia 1998, la rivalidad entre ambos países atraviesa generaciones y emociones. Uno de los momentos más recordados ocurrió el 30 de junio de 1998, en los octavos de final del Mundial disputado en Francia. Aquella tarde, la reacción de David Beckham frente a Diego Simeone no solo cambió el rumbo del partido, sino que también marcó un antes y un después en la carrera del mediocampista inglés.
El momento clave llegó apenas iniciado el segundo tiempo. Tras una falta de Simeone sobre Beckham, el inglés quedó tendido en el césped. Cuando el argentino se acercó para reanudar el juego rápido, Beckham reaccionó con una leve patada desde el piso. El árbitro danés Kim Milton Nielsen no dudó y le mostró la tarjeta roja directa.
Con más de 40 minutos por delante, Inglaterra debió jugar con diez hombres. Pese al esfuerzo, el empate persistió hasta la tanda de penales, donde Carlos “Lechuga” Roa se convirtió en héroe al detener el disparo de Paul Ince y el tiro de David Batty pegó en el arquero argentino. Así, la Albiceleste avanzó y Beckham quedó en el centro de fuertes críticas.
En el Reino Unido, la reacción fue inmediata y dura. La prensa inglesa responsabilizó a Beckham por la derrota, tildándolo de inmaduro e irresponsable. Hinchas quemaron camisetas y muñecos con su imagen, mientras que el futbolista fue silbado en casi todos los estadios. Además, su relación con Victoria Adams, de las Spice Girls, aumentó la exposición negativa sobre su vida personal.
Pero la revancha de Beckham no tardó en llegar. El 6 de octubre de 2001, en un partido clave para clasificar al Mundial de Corea-Japón 2002, Inglaterra necesitaba al menos un empate contra Grecia. En el minuto 93, Beckham ejecutó un tiro libre memorable que se clavó en el ángulo, sellando el 2-2 y asegurando la clasificación directa.
Ese gol cambió para siempre la percepción sobre su figura. De ser señalado como el gran responsable del fracaso de 1998, Beckham pasó a ser uno de los máximos referentes de la selección inglesa, recuperando el cariño y la admiración de los hinchas. Más de 25 años después del polémico episodio, Beckham y Simeone se reencontraron en el Mundial 2026 durante el partido entre Argentina y Egipto. El saludo distendido entre ambos contrastó con la tensión vivida en Francia 1998 y se volvió viral en las redes sociales, mostrando que el tiempo pudo más que la rivalidad.
