Al lado de la figura de Jorge Messi, quien estuvo siempre y tuvo un rol fundamental en la vida del astro rosarino que brilló en Barcelona y la Selección Argentina es Celia Cuccittini, la mujer que durante décadas compartió su vida con el padre de Lionel Messi y fue uno de los pilares fundamentales de la familia más famosa del fútbol argentino, siendo el alma de la misma y quien cuidó al 10.
Lejos de los reflectores y del protagonismo mediático, Celia construyó una imagen marcada por la discreción, el perfil bajo y una dedicación absoluta a su familia. Y las veces que se la ha visto en público, siempre se mostró como una mujer muy demostrativa para con su hijo, con una gran simpatía y fidelidad para acompañar en todo momento la carrera del astro mundial.
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La vida de Celia Cuccittini
Nacida y criada en Rosario, trabajó durante años en un taller dedicado a la fabricación de imanes, mucho antes de que el apellido Messi se transformara en una marca reconocida en todo el planeta. Junto a Jorge formó una familia integrada por sus cuatro hijos: Rodrigo, Matías, María Sol y Lionel.
En aquellos años, cuando el futuro campeón del mundo apenas daba sus primeros pasos en las divisiones infantiles de Newell's, Celia fue una presencia constante en la vida cotidiana del pequeño Leo, acompañándolo en cada desafío y alentándolo a perseguir sus sueños. Desde sus primeros pasos por el fútbol rosarino hasta convertirse en una súper estrella planetaria.
El rol de Celia en la familia Messi
Quienes conocen la intimidad de la familia Messi coinciden en describirla como el corazón del hogar. Mientras Jorge asumía un papel cada vez más importante en la carrera profesional de su hijo, Celia se convirtió en el refugio emocional de la familia. Su influencia fue tan profunda que Lionel decidió homenajearla de una manera especial: el rostro de su madre quedó inmortalizado en uno de los tatuajes más emblemáticos que luce en su espalda.
A lo largo de los años, la rosarina evitó las entrevistas y las exposiciones públicas. Sin embargo, cada vez que apareció junto a Lionel, quedó en evidencia el vínculo especial que los une. Desde las tribunas de los estadios hasta las celebraciones más importantes de su carrera, Celia estuvo presente en los momentos decisivos de la vida del capitán argentino.
La figura de Celia emerge como uno de los grandes pilares afectivos de la familia. La mujer que acompañó al hombre que apostó todo por el sueño de su hijo y que, desde la sencillez y el amor incondicional, ayudó a construir una de las historias más extraordinarias del deporte mundial. Su historia es también la de una madre que supo sostener a los suyos en el anonimato y que hoy representa el legado humano de una familia que cambió para siempre la historia del fútbol.
