A dos semanas exactas del estreno mundialista frente a Argelia, en Kansas las prioridades de Lionel Scaloni se ordenaron solas: cuidar a las figuras tocadas, repartir minutos y, de paso, mirar de cerca a un puñado de futbolistas que llegaron al predio sin tener el lugar asegurado.
En ese contexto, ESPN dejó trascender la alineación que el cuerpo técnico ensayó pensando en el amistoso del sábado 6 de junio ante Honduras, en Texas. Diego Monroig, en el programa de Mariano Closs, fue el encargado de soltar el dato. Y entre los once nombres asomó uno que descolocó a todos.
¿Cuáles es el 11 que planea poner Scaloni ante Honduras?
El equipo que paró el entrenador, según esa versión, fue: Rulli; Capaldo, Otamendi, Lisandro Martínez, Tagliafico; De Paul, Enzo Fernández, Mac Allister; Giuliano Simeone, Lautaro Martínez y Thiago Almada. La sorpresa, en realidad, está en el lateral derecho.
¿Por qué Scaloni pondría a Nicolás Capaldo de titular?
Porque el dueño de ese lateral en la prueba fue Nicolás Capaldo, un nombre que el hincha asocia más a las inferiores de Boca y al Hamburgo de Alemania que a la Scaloneta. El detalle no es menor: Capaldo no integra la lista de 26 convocados para el Mundial 2026. Está en Kansas como uno de los futbolistas adicionales que el técnico sumó para los trabajos preparatorios, pero su apellido no figura todavía entre los elegidos para defender la corona.
¿Por qué, entonces, Scaloni lo paró de titular en un ensayo de esta categoría? La respuesta está en la enfermería. Con Gonzalo Montiel y Nahuel Molina arrastrando desgarros y entrenándose de manera diferenciada, el lateral derecho quedó momentáneamente despoblado, y el ex Boca aprovechó el hueco. Más allá de la urgencia táctica, hay un trasfondo que ilusiona: si alguno de los dos marcados no llega en condiciones al inicio del certamen, Capaldo podría meterse en la nómina definitiva.
El calendario aprieta y a la vez ofrece una vidriera. Tras el duelo con Honduras, la Selección enfrentará a Islandia el martes 9, en Alabama, antes del estreno ante Argelia el martes 16 en Kansas City. Dos amistosos, dos semanas de entrenamientos exigentes y un mensaje interno que ya circula en el plantel: el que no responda físicamente, se queda afuera. Para Capaldo, esa misma regla funciona al revés. Nunca estuvo tan cerca.
