Las provincias del Norte Grande se plantaron contra la situación de abandono sanitario por parte del gobierno de Javier Milei. En un encuentro de urgencia celebrado en la sede del Ministerio de Salud de Santiago del Estero, funcionarios y equipos técnicos de la región se reunieron para trazar una estrategia común frente a la crítica parálisis del Programa Federal Incluir Salud, el cual financia la cobertura médica de los beneficiarios de pensiones no contributivas.
La reunión fue liderada por la ministra anfitriona, Natividad Nassif, junto al secretario de Salud santiagueño, Gustavo Sabalza, y el coordinador general, Norberto Zanni. Durante las deliberaciones, el diagnóstico de los funcionarios fue unánime: el programa atraviesa una crisis terminal debido a la interrupción de los flujos de fondos nacionales.
Ante la amenaza inminente de dejar sin cobertura a miles de pacientes electrodependientes, oncológicos o con insuficiencia renal, los gobiernos provinciales revelaron que están utilizando recursos de sus propios presupuestos para amortiguar el impacto y acordaron elevar un documento con propuestas para asegurar la continuidad del plan.
Esta alarmante decisión por parte de Nación no solo sobrecarga los efectores públicos provinciales (hospitales que ya registran subas de demanda de hasta un 50% por la caída de personas del sistema de medicina privada), sino que además desata una preocupante ola de judicialización de la salud ante la desesperación de las familias por conseguir respuestas básicas.
Del cónclave participaron figuras clave del área sanitaria del norte del país como José Manzur (ministro de Salud de Jujuy); Johana Elizabeth Carrizo (ministra de Salud de Catamarca); Juan Carlos Vergara (ministro de Salud de La Rioja); Emilio Lanari Zubiaur (ministro de Salud de Corrientes); Martín Monerris (secretario de Salud de Salta) y Marcelo Montoya (subsecretario de Salud de Tucumán)
La motosierra libertaria sobre Salud y discapacidad
La crisis de Incluir Salud no es un hecho aislado, sino la consecuencia directa de la política de ajuste fiscal que lleva adelante la administración de Milei. Desde la llegada de La Libertad Avanza al poder, el presupuesto destinado a la salud pública y la seguridad social sufrió recortes históricos. En el caso específico de Incluir Salud, el Gobierno nacional adoptó una política de desfinanciamiento sistemático y licuación de partidas:
- Suspensión y retraso de giros: se discontinuaron o redujeron al mínimo las transferencias directas a las Unidades de Gestión Provincial (UGP), asfixiando la capacidad operativa local.
- Ajuste en discapacidad: alrededor del 75% de los beneficiarios de este programa son personas con discapacidad. El sector se ve severamente golpeado por la pérdida del poder adquisitivo de las pensiones y el fuerte ajuste real (cercano al 40%) en organismos clave como la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS).
A esto se le suma el desmantelamiento o parálisis de otros programas emblemáticos de asistencia, como el Remediar o la entrega de medicamentos oncológicos de la Dirección de Asistencia Directa por Situaciones Especiales (DADSE).
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De 79 medicamentos esenciales que brindaba el Remediar a solo tres
Según el informe de la Fundación Soberanía Sanitaria, Remediar cubría el 90% de las patologías más frecuentes en el primer nivel de atención. El vademécum incluía 79 presentaciones farmacológicas, desde medicamentos para diabetes e hipertensión hasta antibióticos, corticoides y antiparasitarios. La eliminación del programa implica que esos 79 medicamentos se reducen a solo tres, focalizados en enfermedades cardiovasculares, denuncia el estudio.
“El cierre introduce un riesgo crítico de discontinuidad terapéutica”, señala el informe que hace hincapié en el impacto sanitario de la discontinuidad en tratamientos crónicos como hipertensión o diabetes que aumentan el riesgo de complicaciones y descompensaciones. Ahora dependerá de la capacidad de compra de cada paciente o de las provincias.
Medicamentos discontinuados (79 presentaciones):
- Crónicos prevalentes: insulina y antidiabéticos orales, antihipertensivos, tratamientos para hipotiroidismo, EPOC y asma.
- Agudos frecuentes: antibióticos para infecciones respiratorias y urinarias, corticoides, antiparasitarios, sales de rehidratación oral, analgésicos y antiinflamatorios.
- Otros esenciales: tratamientos para anemia, afecciones dermatológicas y problemas de salud bucodental.
- Estos fármacos eran distribuidos en más de 8.000 centros de salud y cubrían aproximadamente el 85–90% de las patologías más comunes en el primer nivel de atención.
Medicamentos que quedaron (3 presentaciones):
Enfermedades cardiovasculares:
- Un antihipertensivo básico.
- Un antiagregante plaquetario.
- Una estatina para control de colesterol.
