El ciclo lectivo 2026 comenzó este martes en Tucumán con 461.126 estudiantes regresando a las aulas en todos los niveles y modalidades. El inicio de clases, sin embargo, estuvo atravesado por un conflicto salarial entre el Gobierno provincial y los gremios docentes ATEP y Apemys, con el Ejecutivo dictando la conciliación obligatoria para garantizar la apertura de las escuelas y evitar medidas de fuerza en la primera jornada.
Se trata de la primera vez, desde el inicio de la actual gestión, que el gobernador Osvaldo Jaldo inaugura el calendario escolar en medio de una disputa paritaria abierta. Según informó el medio Tendencia de Noticias, los sindicatos cuestionaron la pauta salarial del 11% dispuesta por la Provincia y aceptada por un sector dirigencial, al sostener que no compensa la pérdida de poder adquisitivo frente a la inflación acumulada. Desde el Gobierno, en tanto, afirmaron que la oferta es el máximo esfuerzo posible en el actual contexto fiscal y ratificaron que el piso salarial docente quedará en abril en torno a los $970.000.
La conciliación obligatoria establece una tregua formal de 15 días y suspende las medidas de fuerza anunciadas por los gremios. En ese marco, este jueves se realizará la primera audiencia en la Secretaría de Trabajo para intentar acercar posiciones. Aunque las aulas abrirán con normalidad, el conflicto continúa latente y sujeto al resultado de las negociaciones.
Cabe destacar que el último Informe Indicativo del Salario Docente publicado por la Secretaría de Educación de la Nación (III trimestre de 2025), el salario bruto testigo de un maestro de grado con 10 años de antigüedad (MG10) en Tucumán se ubicaba en $864.021. Ese monto se encuentra, aproximadamente, un 17% por debajo del promedio nacional para el mismo cargo, que ronda los $1.043.239.
La brecha se amplía cuando se compara con el costo de vida. De acuerdo con el INDEC, la canasta básica total para un hogar tipo de cuatro integrantes alcanzó en enero de 2026 los $1.360.299. En ese escenario, el salario testigo docente en Tucumán cubre apenas el 64% del valor de esa canasta, sin considerar otros gastos asociados a la actividad laboral ni las cargas familiares.
Desde el gremio señalaron que la propuesta oficial -que incluye un incremento porcentual al básico y sumas fijas- no logra recomponer el poder adquisitivo perdido frente a la inflación ni corrige la posición relativa de Tucumán dentro del ranking salarial docente nacional, que se ubica como la cuarta provincia con el salario bruto MG10 más bajo del país, superada únicamente por Catamarca ($833.251), Misiones ($828.378) y Mendoza ($827.122). Además, advirtieron que la estructura de aumentos con componentes no remunerativos impacta negativamente en el cálculo jubilatorio y en la consolidación de derechos previsionales.
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Sin paritarias, sin obras
El comienzo de clases en Tucumán no resultó conflictivo únicamente por el conflicto salarial, sino también por cuestiones meteorológicas: una nueva tormenta azotó a la provincia, dejando varias zonas y colegios inundados. Las imágenes difundidas por La Gaceta reflejaron la magnitud del fenómeno. Entre los casos más impactantes se observaron escenas registradas en la Escuela Técnica 4, ubicada en el barrio Juan XXIII, donde el agua ingresó al establecimiento y cubrió buena parte de las instalaciones.
Este problema no es nuevo para Jaldo, ya que desde el mes pasado que distintos sectores de la política provincial le reclaman por el destino de "más de $45.000 millones" enviados por el Gobierno nacional a la provincia para la Emergencia Hídrica y el plan “Pre Lluvia”, además de cuestionar la falta de obras estructurales para prevenir inundaciones.
Según Tendencia de Noticias, el legislador José Seleme (Avanza Tucumán) afirmó en el debate parlamentario que entre 2024 y 2025 Tucumán recibió fondos nacionales millonarios para obras hídricas, pero que la ejecución fue mínima. En ese sentido, sostuvo que las inundaciones recurrentes responden a la falta de planificación y a obras que nunca se realizaron, más que a eventos climáticos excepcionales.
“Todos los veranos llueve fuerte, se inundan barrios, se pierden cosechas y los tucumanos terminamos pagando las consecuencias. Y esto no es mala suerte, es falta de planificación y de obras que nunca se hicieron”, afirmó el legislador. Seleme recordó además que Tucumán se encuentra bajo emergencia hídrica desde 2007, una situación que se fue prorrogando durante casi dos décadas. “Desde 2007 Tucumán está en emergencia hídrica. Plata hubo y mucha”, señaló, antes de poner el foco en las transferencias más recientes realizadas por la Nación.
“Entre 2024 y 2025 la Nación envió más de $45.000 millones para la emergencia y el Plan Pre Lluvia. Ahora la pregunta es simple: ¿dónde está esa plata?”, planteó el legislador, al advertir sobre inconsistencias en los números oficiales. Según detalló, al analizar los datos disponibles se observa que el nivel de ejecución es “alarmantemente bajo”.
