Los trabajadores del Servicio Meteorológico Nacional recibieron esta mañana el mensaje que hace más de un año alertaban que llegaría, desde que se planteó la fusión del SMN con el Instituto Geográfico Nacional: el director del organismo, Antonio José Mauad, les anunció el despido de 240 personas, perfiles técnicos indispensables para la observación de fenómenos climáticos en el país. A partir del 10 de abril, el Gobierno va a cerrar al menos 40 estaciones, esas que toman datos las 24 hs para poder prever datos climáticos y activar sistemas de alertas tempranas. Los trabajadores anunciaron un paro total y se declararon "en estado de alerta".
Las estaciones se ocupan de observar y tomar datos continuamente. Su reducción puede afectar la certeza de todos los datos disponibles en las zonas en cuestión en temperatura, humedad y presión. "El problema es que las que van a quedar en pie, cerca de 80, van a reducir también su plan de labor. Lo primero que se corta son las observaciones nocturnas. Por ejemplo, estaciones que observan de noche un aeródromo no funcionarían, con lo cual tampoco puede haber vuelos", alertó en diálogo con El Destape Silvina Romano, delegada de ATE en el Servicio Meteorológico Nacional, para graficar la importancia de que las estaciones se mantengan en pie. "Lo que va a pasar después de los despidos es grave", sumó.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) cumple un rol central como proveedor exclusivo de información aeronáutica en el país, una función clave para garantizar la seguridad de las operaciones aéreas. Sin reportes meteorológicos actualizados en tiempo real, cada despegue y aterrizaje quedaría expuesto a condiciones imprevisibles, lo que sumiría la actividad en una verdadera incertidumbre climática. Además, contar con este sistema de información no solo es esencial desde el punto de vista operativo, sino que constituye un requisito técnico y legal indispensable para que un país pueda sostener su actividad aérea.
La Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (ATEPSA) emitió también semanas atrás un comunicado en sus redes sociales sobre la importancia de la meteorología aeronáutica. "Cuando se ajusta en áreas críticas, no solo se afecta a los trabajadores: se pone en riesgo todo el sistema", alertaron. Destacaron que los vuelos dependen de esa información y que, sin ella, hay "más incertidumbre para pilotos y controladores", además de "más demoras" por la falta de certezas. "Defender la meteorología aeronáutica es defender la seguridad de todos y todos", afirmaron.
El Gobierno está avanzando con esta medida, que asegura busca "modernizar" los sistemas actuales, en momentos en que la Organización Meteoreológica Mundial alerta que 2025 fue uno de los años más cálidos de la historia, con 1.43 °C más, marcado por "fenómenos extremos en todo el mundo, como el calor intenso, las fuertes lluvias y los ciclones tropicales, que provocaron trastornos y devastación". El mínimo de estaciones que recomienda la OMM son 100. En caso de que avance el plan del presidente Javier Milei, Argentina quedaría muy por debajo en una asignatura en la que siempre corrió por detrás de otros países. Por caso, Australia tiene cerca de 17.000. Y más cerca, Brasil, 11.000.
Los trabajadores quieren evitar la pérdida de puestos laborales pero también, de datos. Por ahora, lo único que tienen son promesas. "Una hora después de lo que nos dijo el director, llegó el director de recursos humanos y nos dijeron que van a intentar bajar ese número de 240 despidos, pero no hay una confirmación y mientras no confirmen que ese número baja, para nosotros es necesario el estado de alerta y movilización", advirtió Romano.
Este martes, llevan adelante la medida en la sede central, el viernes se acoplarán al paro del personal científico técnico ya convocado por ATE por el ajuste a la ciencia y miércoles y jueves avanzarían con el cese de actividades en todo el país "teniendo en cuenta que hay lugares que tienen que seguir teniendo actividad". "Estamos planificando para no comprometer zonas importantes", agregó.
Este año, el lema de la OMM es "observar hoy para proteger el mañana", justamente para resaltar las tareas que lleva adelante la comunidad meteorológica e hidrológica, que en este país el Gobierno denosta. "Que quede claro: no, no vamos a evitar que llueva, tampoco que se inunde alguna zona o algún fenómeno severo, pero vamos a poder prevenir. Acá plantean una modernización que no es clara porque implcia despedir gente y perder una serie de datos que permite predecir qué puede pasar con el clima en Argentina; no se plantea aumentar el presupuesto, comprar más tecnología o estaciones automáticas que acompañen al observador convencional", alertó Romano, quien cerró: "la tecnologia acompaña al humano no lo reemplaza".
