Denuncian falta de atención en el hospital del PAMI en Hurlingham y los trabajadores están en alerta: "Cada vez es más difícil garantizarla"

Trabajadores del hospital del PAMI en Hurlingham denuncian falta de turnos, sueldos bajos y precarización laboral en medio del ajuste. Desde la obra social negaron que el hospital vaya a cerrar.

23 de abril, 2026 | 17.07

El hospital del PAMI en Hurlingham atraviesa una situación crítica marcada por las denuncias de falta de turnos, salarios atrasados y condiciones laborales precarias. Mientras crece la preocupación entre jubilados y trabajadores, desde el organismo aseguran que el centro de salud no cerrará.

El hospital del PAMI en Hurlingham, inaugurado en 2023 como una respuesta a la demanda sanitaria de jubilados y pensionados de la zona, enfrenta hoy un escenario complejo. Trabajadores del centro de salud denuncian una fuerte caída en la calidad del servicio, marcada por la falta de turnos, la imposibilidad de incorporar profesionales y un deterioro general en las condiciones laborales. En paralelo, crece la incertidumbre entre los afiliados ante versiones sobre un posible cierre. Sin embargo, desde el propio PAMI señalaron que el hospital continuará funcionando.

Uno de los principales problemas señalados por el personal es la dificultad para acceder a turnos médicos. La combinación de una alta demanda con la escasez de profesionales complica la atención diaria y genera demoras que impactan directamente en los pacientes. "Hay menos personal pero más demanda", advirtieron trabajadores del hospital, que agregaron en un mensaje compartido a El Destape: "Los trabajadores debemos asumir cada vez más tareas sin mejoras en nuestros salarios ni en nuestras condiciones laborales, y en muchos casos atravesando situaciones de presión y desgaste cotidiano". 

Otro de los ejes del conflicto es la situación salarial. Desde el hospital aseguran que los trabajadores no cuentan con estabilidad laboral y que la mayoría se encuentra bajo modalidad de monotributo. Esto implica que facturan por sus servicios sin derechos laborales básicos como vacaciones pagas, aguinaldo o cobertura ante contingencias. "No tenemos ningún tipo de estabilidad ni condiciones adecuadas", señalaron. A esta situación se suma la falta de actualización salarial en un contexto inflacionario: "Cada vez es más difícil garantizar una atención adecuada". 

Denuncian "vaciamiento" y freno en el crecimiento

Según señalaron los trabajadores, el desarrollo del hospital estaba previsto en etapas, con una ampliación progresiva de servicios. Sin embargo, ese proceso se encuentra actualmente paralizado. "El crecimiento está frenado por el desfinanciamiento", sostienen, y vinculan esta situación con recortes en el presupuesto y ajustes en el sistema de salud.

En ese contexto, advierten sobre un posible "vaciamiento" de la institución, más allá de que oficialmente se descarte su cierre. La falta de inversión, aseguran, pone en riesgo la capacidad del hospital para sostener y ampliar sus prestaciones.