En el marco de la inflación y el aumento del costo de vida en la provincia Corrientes, gremios docentes reclaman a Juan Pablo Valdés respuestas a las demandas salariales ya que los haberes quedaron rezagados frente a los precios de alimentos, transporte y servicios. Además denuncian una sobrecarga de tareas fuera del horario laboral.
"Quedamos en que íbamos a hacer más reuniones, pero lamentablemente hasta este momento no tuvimos otras, queremos hablar por lo que está pasando el sector”, expresó a Perfil, el representante de la Asociación Correntina de Docentes Provinciales (ACDP), José Gea. El dirigente señaló que la devaluación y la inflación hacen imperiosa una nueva recuperación de haberes para evitar que el salario docente siga perdiendo terreno.
El pedido de reapertura de paritarias se apoya en datos que el Sindicato Único de Trabajadores de la Educación de Corrientes (SUTECO) presentó ante la cartera educativa dirigida por Ana Miño. Según el gremio, en la región del NEA la inflación acumulada alcanzó un 11,5% solo durante el primer trimestre del año, mientras que la Canasta Básica registra una suba del 24% desde agosto de 2025.
Focos de conflicto
Uno de los principales focos de conflicto, además, es la denuncia presentada por SUTECO y la CTERA. Según los gremios, directivos y supervisores estarían imponiendo la asistencia obligatoria los días sábados para realizar tareas ajenas a la labor pedagógica, como limpieza, fumigación, arreglos de infraestructura y desinfección.
En una nota formal dirigida a las autoridades educativas, los sindicatos exigieron que se deje sin efecto esta medida al considerar que implica una sobrecarga laboral, ya que los docentes ya realizan tareas de planificación y corrección fuera del horario de clases. Además, remarcaron que se vulnera el derecho al descanso, al no respetarse las 48 horas semanales correspondientes, y advirtieron que no existe ningún tipo de compensación salarial ni acuerdo paritario que respalde estas jornadas extraordinarias. En ese sentido, también apuntaron a la crisis de infraestructura escolar y fueron categóricos: “No es responsabilidad del docente resolver el deterioro de los edificios educativos”.
Además de las cuestiones salariales, la ACDP puso el foco en las condiciones de higiene y alimentación dentro de los establecimientos. Gea también alertó sobre la deficiente limpieza en las escuelas y la necesidad de aumentar las partidas de insumos para los comedores escolares. Según el gremio, es fundamental incrementar los recursos para garantizar una nutrición adecuada a los alumnos en un contexto económico crítico.
En ese contexto, los docentes sostienen que vienen arrastrando una pérdida del 20% en su poder adquisitivo, una situación que, advierten, podría agravarse aún más durante el próximo mes de mayo.
Aumenta la demanda en comedores
En paralelo, las infancias correntinas no quedan al margen de la crisis. Según el INDEC, la provincia de Corrientes alcanza a 31,3% y el 7,6% respectivamente a niveles de pobreza e indigencia que alcanzaron al cierre del segundo semestre de 2025. Esta situación se refleja con mayor intensidad en comedores y merenderos de la capital, donde en los últimos meses se registró un aumento de la concurrencia de familias, incluyendo niños y jubilados, que buscan acceder a una comida o a una taza de leche con pan para subsistir.
En este contexto, la caída del consumo, los salarios deteriorados y las jubilaciones en niveles bajos impactan de lleno en la realidad cotidiana de la provincia, en línea con un escenario económico nacional adverso. En paralelo, el debate político local se mantiene atravesado por la gestión provincial de los hermanos Valdés, en un marco de alineamiento con las políticas del gobierno de Javier Milei.
