Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) correspondientes al trimestre móvil febrero-abril, Río Negro alcanzó una tasa de desempleo del 13%, la más alta de todo el país, mientras que el 32,2% de las personas ocupadas trabaja sin estar registrada en la seguridad social, uno de los niveles más elevados a nivel nacional.
El deterioro del mercado laboral se profundizó durante los últimos meses. La desocupación en el departamento Río Negro aumentó 0,9 puntos porcentuales respecto a la medición anterior, cuando se ubicaba en 12,1%, y acumula un incremento de cuatro puntos en lo que va del año, reflejando las crecientes dificultades para acceder a un empleo formal.
Los indicadores también muestran un desempeño por debajo de los promedios nacionales. La tasa de actividad en Río Negro se ubicó en 61,9%, frente al 64,4% del promedio del país, mientras que la tasa de empleo fue del 53,9%, lejos del 59,5% registrado a nivel nacional.
Más de tres de cada diez trabajadores del departamento desempeñan tareas sin realizar aportes a la seguridad social, una condición que implica menor protección frente a enfermedades, falta de cobertura laboral y mayores dificultades para acceder a una jubilación en el futuro.
El porcentaje de empleo no registrado en Río Negro supera ampliamente el promedio nacional, que se ubica en 21,9%. Solo cuatro departamentos presentan una situación más grave: Rivera (47%), Cerro Largo (42,4%), Tacuarembó (36,1%) y Artigas (35,9%).
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Una provincia en crisis social
Entre reclamos salariales y la renuncia de cuatro directores de hospitales clave en Río Negro, la crisis se agudiza tras la salida de Sergio Wisky como viceministro de Salud. Desde la Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la República Argentina (FESPROSA) filial provincial responsabilizaron al gobernador Alberto Weretilneck por el abandono del sistema público y la falta de negociación.
"En 2020 éramos 8400, hoy los trabajadores de la salud no llegamos a los 7 mil. Muchos deciden irse o bajarse de la dedicación exclusiva, entonces tenemos profesionales que antes estaban disponibles 44 horas y ahora solo 20, lo cual reduce la atención", detalló a este medio, la secretaria general de la Asociación Sindical de Profesionales de la Salud de Río Negro, Cesira Mullally. "Todos sabemos que son buenos alumnos del gobierno nacional", sentenció la gremialista respecto a la gestión provincial de Weretilneck.
La salida de profesionales también se evidenció ya que en los últimos cuatro meses renunciaron directores de hospitales clave en Río Negro, entre ellos Víctor Parodi en el Hospital Ramón Carrillo de Bariloche, Sauel de Souza en el hospital de Fernández Oro y Juan Pablo Palma en el hospital de Cipolletti, mientras que en otras localidades como Viedma también se registraron salidas en la conducción.
En este sentido, el personal sanitario reclamó que la capacidad adquisitiva alcanzaría un 75% de reducción en los últimos cinco años. Sumada a esta situación, los trabajadores ven que frente a las renuncias las contrataciones que se realizan son bajo la modalidad de monotributo o en condiciones irregulares, para señalar que esto perjudica a los trabajadores a la hora de llevar adelante reclamos laborales. "Empezamos a ver que hay contrataciones irregulares, con profesionales que no aparecen en planta ni transitoria o que cobran a través de un compañero, por ejemplo." describió la referente gremial.
