El Congreso Nacional del Partido Justicialista presidido por el gobernador formoseño Gildo Insfrán sesionó este martes en modalidad híbrida -mitad presencial, mitad virtual- para cumplir con las formalidades legales y, entre otras cosas, confirmar la intervención a los distritos Misiones, Salta y Jujuy, en todos los casos con delegados designados por el sector de la ex presidenta Cristina Kirchner. La decisión recibió cuestionamientos. "Son tiempos complejos, y justamente por eso debemos actuar con responsabilidad, madurez política y vocación de diálogo. La unidad no se impone, sino se construye escuchando, respetando las distintas realidades de cada provincia", sostuvo el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, en el rol de portavoz del peronismo del interior que resiste que todas las resoluciones se tomen en Buenos Aires. Fue uno de los cruces del encuentro.
Los vicepresidentes del PJ encabezados por el jefe del interbloque de senadores José Mayans fueron llegando desde temprano a la sede de la calle Matheu junto a dirigentes como el titular del consejo metropolitano del PJ, Juan Manuel Olmos, el diputado Eduardo Valdés, el intendente de Merlo Gustavo Menéndez y el ex senador Oscar Parrilli. Mayans y Parrilli hablaron en la puerta sobre la detención de Cristina, impedida de cumplir sus funciones como presidente del PJ Nacional. "Con el criterio de la condena por Vialidad, Milei y el jefe de Gabinete deberían estar presos por Andis", sostuvo Mayans. Sin embargo, en la sesión, la situación de la ex presidenta recién se mencionó sobre el cierre cuando intervino Fernanda Raverta. La invocación de Insfrán en el arranque de las deliberaciones fueron para Juan y Eva Perón y para Néstor Kirchner.
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