Hay una intención, que por el momento no pasa de eso, de revivir la experiencia de Juntos por el Cambio en la Ciudad de Buenos Aires para evitar la dispersión del voto de “centro”, o ubicado por fuera de la grieta que tiene como protagonistas al peronismo y La Libertad Avanza. Sin embargo, las conversaciones no dejan de ser esporádicas, las acciones se muestran como acciones individuales y la experiencia del fracaso de una coalición similar, el año pasado, todavía está muy próxima.
Horacio Rodríguez Larreta, el primero en manifestar su voluntad de volver a la jefatura de Gobierno, ya recorrió unas diez veces el territorio porteño desde la elección del 2025. Con jornadas que arrancan muy temprano y terminan muy tarde, los cafés con vecinos se volvieron una rutina fija donde su cuaderno de anotaciones dejó de ser un simple útil de oficina para consolidarse como el símbolo de su identidad política. Tan es así que su biografía de X interpela a los usuarios a sumarse “a la libreta”.
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Ahora, Larreta dará un próximo paso: comenzará a hacer reuniones mucho más grandes, con mayor cantidad de vecinos en más bares y plazas con el objetivo de abordar todos los barrios de la Ciudad. La decisión obedece a una lectura de las patas territoriales del larretismo que hace tiempo piden una ampliación de los encuentros, estrategia que también les permitiría descomprimir la lista de espera de vecinos que piden por su presencia.
Gran parte de las convocatorias se llevaron adelante mediante redes sociales, donde también notaron un crecimiento, de a poco, de la participación. Así, para llegar a todos los barrios y darle atención a todos, sin dejar sin respuesta a ninguno, optaron por cambiar la modalidad de encuentro. La intención de concretar cafés con dos, tres, cuatro o cinco personas encontró su límite, especialmente ante las herramientas acotadas de un legislador sin responsabilidad de gestión ni las posibilidades de brindar soluciones que habilita un cargo ejecutivo.
Los datos anotados en los cuadernos durante esas conversaciones son volcados a una planilla de Excel para poder sistematizarlos, como contó El Destape a fines del año pasado, y los mensajes de WhatsApp al celular de Larreta son contestados por él o por su equipo. La intención es convertir todo en iniciativas legislativas o de gestión y poder darle respuestas personalizadas a la gente.
En los últimos días, el larretismo marcó distancia con la gestión de Jorge Macri. Emmanuel Ferrario anticipó que la privatización de los medios públicos de la Ciudad “viola la Constitución porteña” y anticipó que su bloque se opone a una licitación que no será discutida en la Legislatura. También el propio ex jefe de Gobierno cuestionó la “falta de gestión” por las inundaciones por lluvia la semana pasada. Y Guadalupe Tagliaferri abordó el caso de “David, el vendedor de alfajores al que le incautaron su mercadería en Costanera y jamás se la devolvieron. Así gobiernan: hacen circo, no resuelven nada y dejan a la gente tirada”.
Otro espacio que también salió a caminar es la Coalición Cívica. Este fin de semana, Maximiliano Ferraro puso en marcha “Buenos Aires, una Ciudad que nos quede bien a todos” en Chacarita. Este año, el diputado y presidente del partido fundado por Elisa Carrió va a concentrarse en la actividad parlamentaria. En el ínterin, visitará el interior del país una vez por mes, con agenda nacional, pero con mucha presencia en la Ciudad, con agenda abierta.
Según analizó en el encuentro, el desafío pasará por “tener la responsabilidad de construir entre distintos” y “el valor de animarnos a construir y a ser parte de una alternativa y una propuesta que discuta la Ciudad de Buenos Aires y la nación en el 2027”.
En las últimas horas, Ferraro, que el año que viene deberá renovar su banca en Diputados por la CABA, volvió a cruzar al gobierno nacional, esta vez por su estrategia para impulsar la reforma electoral: “Defendemos Ficha Limpia. Rechazamos esta reforma hecha a la medida de las necesidades electorales del poder de turno”, anticipó en X.
La UCR porteña también caminará la Ciudad con la presencia de dirigentes locales y nacionales. La nueva conducción del espacio, a cargo de Hernán Rossi, adelantó que van a "salir a hablar con los ciudadanos de a pie, con el afiliado, con el simpatizante y con quienes participan en organizaciones de la sociedad civil". En esa línea, el referente también propuso un "gabinete en las sombras" para analizar y seguir de cerca la gestión de la CABA.
