El círculo rojo se vistió de gala para celebrar los 90 años de la Cámara Argentina de la Construcción en un contexto de ganadores y perdedores claros del modelo libertario. Por algunas horas convivieron los representantes de los pocos sectores de la economía a los que les sobran los motivos para festejar y los que se encuentra con profundas caídas. Esa realidad heterogénea provoca grietas dentro del alto empresariado que se hizo presente anoche en el Teatro Colón. El cierre de FATE se coló en las conversaciones.
El ágape se dio horas después de que el INDEC difundiera los datos de la actividad económica de diciembre y de todo el 2025. El 4,4% de crecimiento celebrado por el Gobierno no derrama a todos los sectores como ocurría antes. Bajo la mirada del titular de la Cámara Argentina de la Construcción, Gustavo Weiss el sector “está históricamente asociado a la dinámica económica del país: cuando Argentina crece 5 puntos, nosotros subimos 12 o 13”.
Sin embargo, no es lo que se observa en el balance del segundo año de economía libertaria. “Es un crecimiento heterogéneo. Petróleo y gas han crecido y en contrapartida los textiles cayeron mucho. Nuestro sector no ha crecido mucho. Los motivos por los cuales la construcción crece o no crece son múltiples depende que el país crezca hay mucha inversión pública y privada con gente para comprar vivienda. Nosotros tenemos una fuerte caída respecto al 2023 y estamos 25% respecto abajo desde mediados de 2024”, señala a El Destape.
Tanto Weiss como el resto de los integrantes del Grupo de los 6 que integran la UIA, La Rural, la Cámara Argentina de Comercio, la Asociación de Bancos y la Bolsa llegaron al Teatro Colón luego de una reunión con el jefe de gabinete, Manuel Adorni. Allí cada sector repasó la coyuntura de su actividad. “El campo pidió por las retenciones, la construcción por créditos hipotecarios y la UIA por la industria”, cuenta uno de los presentes.
El modelo de Javier Milei despierta una adhesión unánime del G6 en defensa de la “estabilidad macro” pero desata una interna intersectorial con ganadores y perdedores muy marcados. La construcción está en este segundo grupo que no logra repuntar, al igual que la industria que se encuentra en franco declive. “Cuando hablamos de la micro aparece la heterogeneidad. La UIA la está pasando muy mal, pueden ser competitivos con el exterior pero para eso hay que bajar impuestos, reducir cargas, necesitamos mayor infraestructura. Ahí aparecen los detalles. El campo también dice que la rentabilidad es muy finita”, señalan desde la cúpula del G6.
“Algunos vamos a quedar en el camino, pero ese es el precio que hay que pagar para que nuestros nietos, nuestros hijos, tengan una Argentina normal”, aseguró el presidente de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios, Mario Grinman en Mitre. Situando al sector comercial del lado de los perdedores de la era libertaria.
En medio del momento crítico de estos sectores, la gala se desarrolló con una amplia gama de invitados que incluyó diputados y senadores, algunos gobernadores y escasa presencia del Poder Ejecutivo. En la antesala al show sobre Astor Piazzola el cierre de FATE fue parte de las conversaciones.
El ex titular de Fiat, Cristiano Ratazzi, recordó los despidos que tuvo que ejecutar tras el menemismo: “Cuando tuvimos problemas a finales de los 90 bajamos más de 4 mil personas. Fue muy doloroso, yo era presidente de la compañía y cerramos toda la zona de montaje. Hay situaciones de mercado que generan eso. Normalmente se hace sin mucho ruido. Años después se rearmó de vuelta hoy tenemos muy buenos trabajadores”, recordó.
Sin embargo el empresario macrista analizó que los cierres y reducciones de empresas industriales de estas semanas “son cosas de la vida”. “A veces se reduce a veces se crece. El mundo del neumático es muy competitivo y de grandes economías de escala. No habrá efecto domino, siempre hay algunos que cierran y otros que abren en el mundo. La industria automotriz acá no está tan mal”, evaluó.
“Claramente la situación de FATE está dada por la competencia con el exterior. Claramente hay sectores que les va a costar mucho competir y es necesario que el gobierno contemple lo que proviene de otros países con dumping”, resumió Weiss. El jefe de gobierno porteño Jorge Macri habló al inicio del acto con palabras protocolares sobre el rol de la construcción.
Patricia Bullrich fue una de las presentes y utilizó la escena para promover la reforma laboral que será aprobada el viernes y que despierta buena repercusión en el círculo rojo aunque el consenso es que por sí sola la flexibilización no va a generar nuevos puestos de trabajo.
