El Gabinete de Milei se cruza con Villarruel en el homenaje al papa Francisco

La interna libertaria tendrá un nuevo capitulo durante la misa por el papa Francisco en Luján. Manuel Adorni y el resto del Gabinete libertario se verán las caras con la vice. Milei no será de la partida. El peronismo irá con Kicillof, Quintela y referentes de la CGT.   

21 de abril, 2026 | 09.45

En medio de la guerra interna abierta entre las diferentes facciones de la administración libertaria, la vicepresidenta Victoria Villarruel y la plana mayor del Gobierno se verán las caras en la Basílica de Luján para homenajear al papa Francisco a un año de su fallecimiento. La misa en el templo católico será el evento central de una serie de misas, caravanas y actos en distintos lugares de la Argentina. El evento religioso para recordar al Sumo Pontífice estará encabezado desde las 17 por Marcelo Colombo, presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) y otras autoridades religiosas. 

El rito en el templo católico contará con la presencia del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien se encuentra en el ojo de la tormenta por el proceso judicial que investiga un presunto enriquecimiento ilícito del funcionario. Para la ceremonia en Luján por el Sumo Pontífice estarán presentes también el ministro del Interior, Diego Santilli, el de Salud, Mario Lugones, la de Seguridad, Alejandra Monteoliva, el de Defensa, Carlos Presti y el de Desregulación, Federico Sturzenegger

La misa contará, además, con la participación del titular de la Cámara Baja, Martín Menem. El presidente Javier Milei no podrá formar parte del evento, ya que se encuentra junto al canciller Pablo Quirno y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei cerrando una gira por Israel. 

La oposición peronista estará representada durante la misa en Luján por los gobernadores de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, y de La Rioja, Ricardo Quintela. Además, la primera línea de la CGT y referentes de los movimientos sociales formarán parte del rito religioso que encabezará Colombo junto a la totalidad del episcopado argentino y los miembros de la Comisión Ejecutiva de la CEA: el cardenal Ángel Rossi (vicepresidente I), el monseñor César Fernández (vicepresidente II) y el monseñor Raúl Pizarro (secretario general).

“La convocatoria busca reunir al Pueblo de Dios en un gesto de fe, gratitud y esperanza, recordando el legado espiritual del Papa Francisco y su llamado permanente a una Iglesia cercana, misionera y comprometida con los más necesitados”, subrayó la Conferencia Episcopal desde un comunicado sobre la actividad que se realizará bajo el lema "memoria agradecida" y “compromiso misionero”.

Paralelamente al acto principal, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, presidirá a las 20 una misa homenaje a Francisco en la Basílica de San José de Flores, lugar significativo para la vocación de Jorge Bergoglio. El actual titular de la Iglesia porteña mantuvo una relación de confianza personal y sintonía pastoral con el Pontífice, quien lo nombró arzobispo en 2023.

También habrá homenajes en distintos puntos del país y del exterior. En San Juan se organizó una semana de actividades, en Rosario habrá misas en parroquias locales y en Roma, en la Basílica de Santa María la Mayor, se rezará el rosario junto a una misa especial. En la Ciudad de Buenos Aires se realizarán actos en el Obelisco, Flores, Belgrano y la UCA para recordar su legado.

Una misa en tensión 

Durante la ceremonia para recordar al papa argentino todos los ojos estarán puestos en los gestos y las miradas entre la vice y el resto de la cúpula libertaria. La interna Milei-Villarruel atraviesa su momento más áspero desde el inicio de la gestión y ya dejó de ser un ruido subterráneo para convertirse en una disputa abierta. 

En las últimas semanas, el Presidente endureció el tono y acusó públicamente a su vice de haber intentado “boicotear” su administración y de actuar en su contra incluso antes de llegar al poder. En distintas entrevistas, Milei habló de “traición” y profundizó así una ruptura política que en la Casa Rosada ya dan por consolidada.

Del lado de Villarruel, la estrategia pública fue más medida. La vicepresidenta evitó escalar el conflicto en declaraciones directas contra el Presidente y se mostró enfocada en sus tareas institucionales al frente del Senado. Sin embargo, en el oficialismo interpretan sus movimientos políticos y su vínculo con sectores conservadores y militares como señales de autonomía que incomodan al núcleo duro libertario.

Pero la tensión también se trasladó al entorno libertario. Dirigentes cercanos al mandatario nacional, como Lilia Lemoine, reactivaron críticas públicas contra Villarruel y se produjeron cruces en redes sociales que dejaron expuesta la fractura interna. El episodio reflejó que la pelea ya no se limita a la fórmula presidencial, sino que involucra a distintos sectores de La Libertad Avanza.