Javier Milei enfrenta la semana donde pretende "cambiar la Argentina para siempre". Así ven en la Casa Rosada este momento clave. Reforma laboral, régimen penal juvenil, acuerdo Mercosur-UE y la que consideran más importante en el Gobierno, Ley de Glaciares.
"Nosotros vinimos a cambiar la Argentina para siempre. El barco estaba yendo hacia un lado, ganamos las elecciones y torcimos para el otro lado el timón y estamos yendo para el lado contrario. Queremos que nunca más nadie pueda torcer para dónde va este barco", graficó ante El Destape hace un tiempo una de las personas más importantes del Gobierno mientras empezaba a redactarse las reformas laboral y tributarias en los despachos de la Rosada.
El plan del Gobierno no termina en la reforma laboral. La ambición es grande. Entre los pasillos de Rosada ya se espera el capítulo de reforma tributaria, que será tratado en el próximo trimestre. Y en el horizonte esperan la reforma previsional y hasta se sueña con una reforma constitucional. Así vive el Gobierno estas horas.
La imagen de Karina Milei triunfante en el palco de Diputados fue todo un símbolo y un gesto para adentro también. Los Menem, Martín presidiendo la cámara baja y Eduardo "Lule" mirando desde arriba del recinto, fueron los grandes ganadores de la madrugada del viernes. La interna en Casa Rosada, si se viene pronto como prometen, tiene handicap para los familiares del expresidente.
Otros ganadores de la noche fueron el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro de Interior, Diego Santilli. La que miró de reojo y con sabor amargo tras el traspié de la semana pasada fue Patricia Bullrich. La jefa de bloque de los libertarios en la Cámara Alta pone todo en juego la semana que viene y será una de las llaves para la semana histórica que espera Milei.
En el Senado se debatirán los cuatro proyectos que espera Milei tener aprobados el viernes para dar un discurso que en Casa Rosada adelantan que será el más importante del año.
Será el domingo 1º de marzo. Milei hablará ante el Congreso en la apertura de sesiones ordinarias. Hará un repaso de lo realizado en los dos años de Gobierno, los conflictos de 2025, las leyes aprobadas en extraordinarias y lo que se viene en este 2026 sin elecciones.
El Gobierno espera no tener cisnes negros este año. Los puede haber. "Podemos tener problemas solo que vengan del norte", afirmó una fuente a El Destape en referencia a Estados Unidos. Algo pasó en las últimas horas que por ahora minimizan en el Gobierno. La Corte Suprema de EEUU anuló las tarifas globales de aranceles que impuso Donald Trump al declarar ilegal el fundamento de su aplicación, con el que fijó los gravámenes contra cientos de países.
Alrededor de Milei intentaron bajarle el precio al fallo de los cortesanos norteamericanos. "La ventaja obtenida por Argentina en su acuerdo comercial con EEUU en materia de cupo súper extra para la carne no se ve afectada. Sobre carnes no hay dudas", dijo una fuente a este portal.
En Balcarce 50 están atentos a fin de año. Trump se juega en noviembre las midterms. Las elecciones de medio término. Ese es un cisne negro que puede cambiar todo y en el Gobierno están alertas.
La que aprovechó el fallo contra Trump fue la vicepresidentas Victoria Villarruel, que salió a cruzar el modelo económico de Milei y Luis Caputo. "Sin empleo nacional y sin producción nacional no hay políticas reales de gobierno. Sin industria, se pasa a depender hasta en lo más mínimo de China, un país comunista. Para Trump primero está Estados Unidos, para mí, primero está la Argentina. La apertura total y libre de las importaciones solo favorece la dependencia de China y profundiza las emergencias económicas y sociales. Tenemos todo para ser una potencia mundial. No debemos conformarnos con ser un país de servicios. En definitiva estamos hablando de Nacionalismo o Globalismo", lanzó la vice que empieza a perfilar un discurso con vistas a 2027.
Mientras Milei va por la reelección, ya arrancó la campaña y busca un o una vice nueva. Villarruel empieza a mirar otros horizontes con un discurso más pegado al peronismo que al anarcolibertarianismo. Serán dos años de chispazos cada vez más grandes entre ambos.
