Un video viral, una publicación apresurada y un dato que lo cambia todo. La diputada nacional de La Libertad Avanza Karen Reichardt quedó en el centro de una fuerte polémica después de publicar en sus redes sociales un mensaje en el que cuestionó el sistema de pensiones por discapacidad, usando como ejemplo el caso de un hombre de Córdoba que había sido acusado en redes de simular una discapacidad. Pero todo era una noticia falsa: el hombre padece Parkinson. Y cuando eso se confirmó, la publicación de Reichardt ya había generado una ola de repudio que no paró de crecer.
La legisladora del partido de Javier Milei publicó un mensaje con imágenes del caso viral cordobés y escribió: "Hay que auditar las pensiones por discapacidad. Si los 'discapacitados' que no son discapacitados dejaran de cobrar una pensión, seguramente quienes realmente tienen una discapacidad tendrían la cobertura que merecen. Una vergüenza lo de este hombre."
Las comillas alrededor de la palabra "discapacitados" y el tono acusatorio del mensaje generaron rechazo inmediato entre miles de usuarios. Pero la situación se agravó cuando trascendió que el hombre en cuestión no estaba fingiendo nada: el diagnóstico de Parkinson estaba documentado, y lo que el video mostraba eran síntomas propios de esa enfermedad neurodegenerativa.
La ola de repudio
Las redes sociales se llenaron de críticas dirigidas a Reichardt. Usuarios de distintas orientaciones políticas coincidieron en señalar el error y la gravedad de haber expuesto públicamente a una persona con una condición médica real, sin verificar la información previa.
El caso reavivó un debate que aparece con frecuencia en la agenda pública: los riesgos de viralizar contenido sin contexto y las consecuencias concretas que eso tiene sobre personas reales, especialmente cuando quien lo hace ocupa un cargo de representación pública.
La diputada no emitió ninguna declaración posterior aclarando su postura ni reconociendo el error en el momento en que se publicó la nota.
