Tras haber estado más de un año preso en Venezuela, el gendarme argentino Nahuel Gallo pidió sumarse como querellante ante la Justicia argentina en la causa contra el expresidente venezolano Nicolás Maduro por delitos de lesa humanidad, la cual está presentada en Comodoro Py. Además, pidió ser reconocido como víctima del chavismo por el tiempo que estuvo preso en Rodeo 1 y El Helicoide, dos cárceles venezolanas donde "ejercen violencia psicológica contra los detenidos", en palabras del propio Gallo.
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Gallo fue detenido en diciembre de 2024 cuando entró a Venezuela para encontrarse con su esposa y su hijo, la venezolana María Alexandra Gómez, que estaba en Caracas junto a Víctor, el hijo de ambos. La policía de Venezuela lo detuvo bajo acusaciones de presunto espionaje por parte del gobierno de Maduro, razón por la cual estuvo detenido y aislado del mundo durante 448 días en territorio venezolano. Su familia llevó adelante una campaña internacional exigiendo su liberación, que finalmente se concretó en marzo de este año, dos meses después de que las fuerzas militares estadounidenses lanzaran una intervención sobre Caracas y secuestraran a Maduro y a su esposa, Cilia Flores.
El caso de la detención y secuestro de Gallo generó reclamos en diferentes ámbitos internacionales, a tal punto que llegó finalmente a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que en su reporte final destacó que el gendarme completó los trámites migratorios de rutina y que finalmente fue apartado para una "entrevista" por funcionarios venezolanos, momento en el que se lo privó de su libertad.
Desde su retorno a la Argentina, Gallo contó que estuvo detenido "junto a personas de otros 30 países" y que, como parte de la promesa que le hizo a sus compañeros de celda, se comprometió a trabajar en una estrategia judicial para "reclamar la liberación de todos los presos políticos" y señalar a "Nicolás Maduro y otros jerarcas del régimen chavista por crímenes de lesa humanidad".
"Sobreviví 448 días de secuestro en Venezuela. Hoy doy un paso para que haya justicia. Pido ser reconocido como víctima y parte querellante, con todas las facultades que la ley me otorga", escribió el gendarme Gallo en un descargo que publicó en su cuenta de X hace algunos días.
"No voy a quedarme callado. Por mí, por mi familia y por todos los que han sufrido este horror que no puede quedar impune", concluyó en ese mismo mensaje.
Gallo denunció "torturas psicológicas" en las cárceles venezolanas
En la conferencia de prensa que prestó tras volver al país, el gendarme Gallo contó algunas generalidades de cómo fue su estadía en las cárceles venezolanas. "El Rodeo I no es un lugar muy bueno. Es un lugar de bastantes torturas psicológicas y no muy gratas para contarlas en este momento", explicó el gendarme argentino, visiblemente consternado todavía, a tres días de su liberación. "No es fácil estar incomunicado, no es fácil haber perdido la libertad injustamente, no es fácil que te acusen de delitos", agregó.
Si bien no dio muchos detalles de las cosas que le sucedieron mientras estaba preso, si contó como fue que vivió la distancia con la Argentina: "He defendido siempre mi bandera, he cantado mi himno nacional", recordó y agregó: "Hacía mi bandera con jabón. Derretía mi jabón celeste con jabón blanco y hacía mi bandera".
