El anuncio del Gobierno nacional sobre la concesión por 30 años de la Unidad Turística Chapadmalal profundizó el clima de tensión y angustia entre sus trabajadores del complejo. Mientras el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sostuvo que la medida busca atraer inversión privada para "elevar la calidad del complejo", la realidad interna de la colonia es de absoluta precariedad laboral. Los trabajadores alertan que el acuerdo de privatización incluiría el despido de la totalidad del personal que actualmente presta servicios en el predio.
Para las 60 familias que dependen directamente del funcionamiento de la colonia, el panorama actual es crítico. Desde la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), delegación General Pueyrredon, calificaron el anuncio oficial como una "venta de humo" y denunciaron que los empleados se encuentran en un "limbo" administrativo desde marzo del año pasado, tras ser absorbidos por la Jefatura de Gabinete. Los representantes gremiales advirtieron que se enfrentan a "momentos muy inciertos" y que, hasta la fecha, no recibieron respuestas oficiales sobre su continuidad laboral.
El impacto de esta transición no solo es una amenaza a futuro, sino que ya se manifiesta en la operatividad diaria. Los trabajadores denuncian que el turismo social se encuentra actualmente "trabado" y sin actividad, lo que genera una "gran angustia" en el sector. En este contexto, describen un proceso de abandono donde el organismo se fue reduciendo y transformando progresivamente, lo que los empleados definen como una situación "terrible".
A pesar de que el complejo fue declarado Monumento Histórico Nacional en 2013 por su valor arquitectónico y social, el Gobierno insiste en que el Estado no debe gestionar hotelería por carecer de "ventajas competitivas". Sin embargo, para quienes mantienen la unidad, el eje del conflicto no es solo la eficiencia administrativa, sino la falta de un horizonte claro. "Estamos defendiendo las áreas de trabajo y la continuidad en un momento muy difícil, donde no tenemos un panorama claro a futuro", sentenciaron desde el gremio.
En medio del proceso de traspaso a la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), se aclaró que ciertos sectores quedarán fuera de la concesión privada: la Residencia Presidencial continuará bajo la órbita del Estado y el patrimonio del Museo Eva Perón será trasladado a la Quinta de San Vicente, donde descansan los restos del expresidente Juan Domingo Perón.
El patrimonio en disputa
El complejo posee una capacidad para albergar entre 4000 y 5000 personas por quincena. Sus instalaciones incluyen centros asistenciales, cine-teatro, capilla y galerías comerciales, construidos bajo un estilo arquitectónico de vertiente “californiana” con el uso de piedra Mar del Plata.
Su origen se remonta a 1945, cuando se dispuso la creación de una ciudad balnearia en Chapadmalal mediante el decreto 9305/45. El proyecto, impulsado por la Fundación Eva Perón, buscaba garantizar el acceso al turismo a trabajadores y sus familias, con prioridad para niños, adultos mayores y personas con discapacidad de todo el país.
A partir de esa iniciativa se desarrolló un complejo integrado por nueve hoteles, diecinueve bungalows y edificios destinados a la administración, el correo y una ermita. La construcción movilizó a numerosos trabajadores y, una vez en funcionamiento, consolidó a la unidad turística como un polo clave de empleo y desarrollo en la región.
