El Gobierno llega a la antesala electoral con una ventaja que se achica mes a mes. Según la última encuesta de QMonitor de QSocial, correspondiente a mayo de 2026, La Libertad Avanza retiene el 28% de intención de voto por espacio partidario, pero el peronismo sumado —23% bajo la etiqueta "Peronismo" y 17% del kirchnerismo— ya lo iguala o supera en proyección conjunta. El PRO, con apenas 6%, y la UCR, con 1%, no logran posicionarse como alternativa por derecha.
La evolución histórica del escenario de primera vuelta muestra una caída sostenida de Javier Milei, que pasó de un pico de 45% entre diciembre de 2025 y enero de 2026 a un 30% en abril. Axel Kicillof, en paralelo, protagonizó el movimiento inverso: arrancó en 7% en octubre de 2025 y escaló hasta el 8% en la última medición, aunque su techo aparece limitado por la fragmentación opositora. Juan Schiaretti se mantiene estable en torno al 6-8%, mientras Myriam Bregman ronda el 7%.
El dato más llamativo es el crecimiento sostenido de "En blanco" y "No sabe", que juntos acumulan el 44% de las respuestas en abril de 2026, un salto notable respecto del 23% que sumaban en octubre de 2025. Esa enorme franja de indecisos es, al mismo tiempo, la gran oportunidad y la gran incógnita para todos los espacios.
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Balotaje: tres escenarios, un solo favorito que ya no es imbatible
En el escenario de segunda vuelta contra Kicillof, Milei baja de 40% en febrero a 37% en abril, mientras el gobernador bonaerense sube de 33% a 35%. Con un 14% de voto en blanco y 13% de indecisos, la diferencia de apenas dos puntos convierte este balotaje en una moneda al aire.
El segundo escenario, con Sergio Uñac apoyado por el peronismo, muestra a Milei con 36% contra 32% del sanjuanino. Uñac logra captar el 74% del voto PJ-K, el 36% de la UCR y el 69% de la izquierda, pero resigna un 40% de voto en blanco entre los votantes del PRO, que no terminan de decidirse.
El tercer escenario, con Dante Gebel como candidato peronista, es el más favorable para el oficialismo: Milei 36%, Gebel 24%, con un enorme 24% de voto en blanco. El pastor mediático solo retiene el 60% del PJ-K y apenas el 14% de la UCR, lo que evidencia que su candidatura generaría más resistencia que adhesión fuera del núcleo peronista duro.
La oposición, bajo sospecha
Uno de los datos más duros del informe es la percepción sobre la preparación de la oposición para gobernar. En abril de 2026, solo el 22% de los encuestados la considera "bastante" o "muy preparada", contra un 64% que la ve "poco" o "nada preparada". Esta percepción negativa es transversal: incluso entre los votantes del PJ-K, la positividad cayó del 77% en julio de 2025 al 47% en abril de 2026. Entre los independientes, apenas el 7% confía en la capacidad opositora.
¿Continuidad o cambio?
El 38% de los argentinos apuesta por continuar algunas políticas del gobierno actual y cambiar otras, la opción más elegida en la serie histórica. Un 26% quiere continuar la mayoría de las políticas, mientras el 28% pide cambiar la mayoría. La demanda de continuidad total cayó de 41% en noviembre de 2025 a 26% en abril, una señal de desgaste que, sin embargo, no se traduce en un rechazo total al rumbo económico.
Entre los votantes mileístas, el 84% apoya la continuidad de la mayoría de las políticas, un número que se mantuvo estable. Pero entre los independientes, ese indicador se desplomó del 39% al 15% en el mismo período, lo que sugiere que el oficialismo pierde apoyo precisamente en el segmento que definirá la elección.
El mapa de 2027 se abre
Los datos del QMonitor dibujan un escenario electoral abierto como no se veía hace meses. La caída de Milei en primera vuelta, los balotajes ajustados y la creciente masa de indecisos configuran una elección donde la polarización entre oficialismo y peronismo dista de estar resuelta. El desafío para la oposición es doble: no solo necesita un candidato competitivo, sino convencer a una sociedad que mayoritariamente duda de su capacidad de gobierno.
