El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, deposita sus ilusiones de reelección en cerrar una alianza electoral con La Libertad Avanza. Esa posibilidad parece ganar fuerza en el marco de un acuerdo nacional o de un entendimiento que también abarque distritos clave como Buenos Aires y Entre Ríos. En la oposición porteña dan por posible ese escenario y empezaron a barajar alternativas de alianzas que puedan competir con chances frente a una derecha unificada. En ese contexto reapareció Horacio Rodríguez Larreta, quien manifestó su intención de competir por el cargo que ocupó durante dos mandatos. Además, habló de un posible acuerdo que incluyera al peronismo no kirchnerista, cuyo jefe político es el titular de la AGN, Juan Manuel Olmos. Ese esquema implicaría una ruptura del peronismo porteño, una hipótesis que hoy nadie está dispuesto a suscribir, a un año de las elecciones y con un escenario nacional todavía incierto.
Tras la dura derrota del PRO en la elección de legisladores porteños de mayo de 2025, en la que terminó tercero con apenas el 16% de los votos, Jorge Macri y su vice, Clara Muzzio, iniciaron un marcado giro hacia posiciones de ultraderecha, en sintonía con la prédica de La Libertad Avanza. Al frente de una gestión que aparece como la peor valorada de los 19 años de hegemonía del PRO en la Ciudad, ambos buscan reposicionarse electoralmente con un discurso de perfil represivo y anti derechos. A diferencia de su primo Mauricio, que todavía mantiene reparos frente a un acuerdo, Jorge Macri impulsa un entendimiento rápido con los libertarios. Incluso se muestra dispuesto a compartir una fórmula en la que la candidatura a vicejefe quede para La Libertad Avanza.
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Si bien hasta hace poco en la Casa Rosada se mostraban reacios a un acuerdo con el PRO, ahora reconocen que lo necesitan para conseguir en el Congreso la eliminación de las PASO. Ese objetivo podría formar parte de un entendimiento más amplio de la derecha que incluyera listas comunes en distritos clave, como la provincia de Buenos Aires, con Diego Santilli como candidato a gobernador. En la Ciudad también resultó notorio cómo La Libertad Avanza moderó en los últimos días sus críticas a Jorge Macri, de quien había sido un tenaz opositor. La jefa del bloque libertario en la Legislatura, Pilar Ramírez, sostuvo esta semana que lo importante era que Javier Milei lograra la reelección y que toda la estrategia política debía ordenarse en función de ese objetivo. También es importante lo que finalmente haga Patricia Bullrich, que se mantiene en lo alto de las encuestas de imagen pero no mostró demasiado entusiasmo en involucrarse en la disputa capitalina.
"Jorge Macri adoptó este discurso para ser el candidato de Milei; se quiere subir a la única chance que tiene", sostuvo Rodríguez Larreta en entrevistas concedidas esta semana. Consultado sobre la posibilidad de construir alianzas para enfrentar a una derecha unificada, mencionó a fuerzas con las que integró Cambiemos, como la UCR y la Coalición Cívica, pero también al "peronismo no kirchnerista". "Confronté con el kirchnerismo durante 20 años", explicó, al justificar que ese espacio sigue siendo su límite político. En las elecciones porteñas del año pasado, la lista del peronismo encabezada por Leandro Santoro obtuvo el 28% de los votos. Rodríguez Larreta consiguió el 8%, mientras que la UCR y la Coalición Cívica sumaron entre ambas apenas el 5%.
Ya sea con Leandro Santoro o con Mariano Recalde como candidatos en las últimas elecciones, el peronismo, en sus diferentes expresiones, ha repetido el segundo puesto en los comicios porteños, con un techo en torno al 30% del electorado. Predomina la idea de que hay que buscar una variante para ampliar esa base, aunque no está claro cuál podría ser ni quién debería encabezar esta vez la propuesta. Como ocurre en la discusión nacional, también conviven distintas miradas sobre la estrategia más conveniente. En el espacio de Santoro -del que forman parte Juan Manuel Olmos y Matías Lammens, otros posibles candidatos- creen que la campaña debería centrarse en los problemas de la Ciudad desde una perspectiva progresista, en una línea similar a la que llevó adelante Zohran Mamdani en Nueva York. En cambio, el kirchnerismo es más de la idea de nacionalizar la elección con una confrontación directa con Javier Milei y con Cristina Kirchner como principal figura opositora, con una campaña que no esconda la marcha peronista.
Un frente amplio contra la derecha podría ordenarse a través de una gran PASO que permitiera medir el peso de cada sector. Pero Jorge Macri apuesta justamente a un acuerdo con La Libertad Avanza que incluya la suspensión de las primarias nacionales y porteñas, además de la concurrencia de ambas elecciones generales en octubre del año próximo. Sin PASO, la construcción de una alianza opositora se volvería mucho más compleja. Desde hace tiempo, Rodríguez Larreta mantiene un vínculo fluido con Olmos y en los pasillos de la Legislatura ya comenzaron las conversaciones sobre un eventual entendimiento. Una de las hipótesis que circulan es una fórmula encabezada por Larreta, con Santoro o Lammens como candidatos a vicejefe. Ese esquema, sin embargo, implicaría una fractura del peronismo porteño. "Rodríguez Larreta trata de hacer de cuenta que tiene algo armado para ganar volumen, pero la verdad es que él representa sólo el 8% en la Capital", relativizaban desde ese sector del peronismo. Allí no descartaban que, llegado el momento, pudiera conformarse un frente "centro-progresista", aunque insistían en que esa definición todavía está lejos: falta un año para las elecciones y antes deberán resolverse muchas otras variables.
