En medio del desguace del gobernador de Chaco, Leandro Zdero, al sistema de salud, trabajadores del Hospital Pediátrico de Resistencia profundizaron el reclamo ante la falta de respuestas del mandatario provincial. En este marco, denuncian sueldos congelados desde hace más de un año, contratos sin regularizar, falta de insumos y la suspensión del refrigerio para quienes cumplen guardias.
Desde la asunción de Zdero, comenzó la reducción del envío de fondos por parte del Ejecutivo provincial a los hospitales y también el congelamiento salarial de los trabajadores públicos, que ya asciende a 13 meses sin paritaria. Mientras el costo de vida es cada vez más alto, gran parte del personal de salud cobra por debajo de la canasta básica, con ingresos que no superan los 700 u 800 mil pesos mensuales. Incluso médicos con más de 20 años de antigüedad no logran superar los dos millones de pesos.
La médica Tania Zampayo denunció la falta de diálogo con el Ministerio de Salud Pública. “No hubo reuniones, paritarias ni respuestas desde que asumió esta gestión”, afirmó en diálogo con Radio Sudamericana Chaco, y reclamó una audiencia con la gestión provincial.
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Uno de los puntos más urgentes es la situación de los trabajadores contratados, que aún no cuentan con contrato formal, obra social ni cobertura legal, pese a estar atendiendo pacientes. Además, advirtió sobre el impacto en la salud mental del personal, con altos niveles de estrés, pluriempleo y casos de burnout. “Ocho de cada diez trabajadores de la salud presentan síntomas de agotamiento extremo”, advirtió.
Otro reclamo central es la falta de viandas para quienes cumplen guardias nocturnas, fines de semana y feriados. Zampayo señaló que no se reanudó la licitación correspondiente y que la cocina del hospital no cuenta con el personal suficiente para cubrir la demanda, obligando a los trabajadores a costear su propia alimentación. Pese al conflicto, la profesional garantizó que la atención a los pacientes no se interrumpe. “El hospital funciona las 24 horas, pero lo hace a costa de la salud física y mental de quienes trabajamos acá”, aseguró.
Legisladores intentan frenar el ajuste de Zdero: buscan revertir la eliminación del Programa Cardiovascular
Mientras el ajuste de Zdero al Instituto de Seguridad Social, Seguros y Préstamos del Chaco (INSSSEP) se profundiza, el interbloque Frente Chaqueño presentó una iniciativa para exigir la revisión del proyecto del Ejecutivo, que elimina el Programa Provincial de Enfermedades Cardiovasculares. La legisladora Analía Flores advirtió que "eliminar este programa es dejar desprotegidos a miles de afiliados”.
El proyecto N.º 5/2026, presentado la semana pasada en la Cámara de Diputados provincial, cuestiona la decisión adoptada por el organismo a través de la Resolución N.º 03/2026, vigente desde el 6 de enero de este año. La medida deja sin efecto este plan destinado a garantizar mayor cobertura, celeridad administrativa y acompañamiento integral a pacientes con cardiopatías de alta complejidad, cuyos tratamientos implican elevados costos y riesgos vitales.
En ese marco, la legisladora Flores sostiene que "la decisión del InSSSep representa un grave retroceso en materia de políticas públicas de salud". Y apuntó: "Estamos hablando de enfermedades de alta complejidad, donde el tiempo y la cobertura adecuada son determinantes para salvar vidas".
Asimismo, encendió las alarmas al señalar que, a partir de la eliminación del programa, las personas con cardiopatías graves deberán realizar trámites ordinarios para acceder a una cobertura básica, en un contexto donde el InSSSeP atraviesa serias dificultades operativas. “La obra social ya presenta demoras y falencias, incluso para prestaciones menores; trasladar estos casos complejos al circuito común pone en riesgo la continuidad de los tratamientos y la vida de los pacientes”, afirmó la diputada al medio Chaco Online.
El proyecto también remarca la contradicción entre la supresión del programa cardiovascular y la reciente modificación de la Ley 800-H, impulsada por el gobernador Zdero en noviembre de 2025, que incrementó los aportes de trabajadores activos y pasivos destinados al Fondo de Alta Complejidad (FAC). “No se puede pedir un mayor esfuerzo económico a los trabajadores y jubilados mientras se recortan programas esenciales que garantizan el acceso real a la salud”, expresó la legisladora a medios locales.
