Vidal no logra destrabar conflictos: docentes de Santa Cruz rechazaron la oferta salarial y lanzan otro paro

ADOSAC consideró insuficiente y convocó a una nueva medida de fuerza de cuatro días. El gremio también marchará el 2 de julio en Río Gallegos y advirtió que el conflicto se agrava tras meses de reclamos por salarios, descuentos por paro e infraestructura escolar.

29 de junio, 2026 | 17.22

La provincia de Claudio Vidal suma un nuevo conflicto: la Asociación Docentes de Santa Cruz (ADOSAC) rechazó la oferta salarial del Gobierno provincial y resolvió iniciar un nuevo paro de 96 horas. Además, prevén realizar una movilización junto a todos los docentes de la provincia el próximo 2 de julio, el último día de la medida de fuerza. La próxima reunión por paritaria será el 7 de julio.  

En diálogo con El Destape, el secretario administrativo de ADOSAC, Miguel del Plá, señaló que la nueva medida se definió tras un Congreso Extraordinario realizado el domingo 28 y que reunió a las 14 filiales de la provincia, donde el sindicato resolvió profundizar las acciones de fuerza: “La posición de los trabajadores fue contundente, con 90 votos a favor y cuatro en contra decidieron continuar con las medidas de fuerza”.

Del Plá sostuvo que la profundización de las medidas de fuerza era previsible. “La oferta salarial del Gobierno no mejora, los montos están por debajo de la inflación y no es posible aceptarla. Con este paro de 96 horas buscamos mostrar la unidad de los trabajadores de la educación en defensa de un salario digno”, afirmó el referente quien convocó a participar de la misma frente a la Casa de Gobierno en Río Gallegos.

Además desde el gremio aseguraron que este lunes 29 de junio llevarán adelante acciones de coordinación con el Frente Sindical Provincial, una coalición gremial integrada por sindicatos como ADOSAC, ATE, ATSA, APEL y Judiciales, en la que se debatirán planes de acción conjuntos para los próximos días.

Rechazo de la propuesta

En la reunión paritaria que tuvo lugar el pasado viernes 26, desde la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (AMET) resolvió aceptar la oferta integral, pero ADOSAC la consideró insuficiente y rechazó la forma de devolución de los descuentos por paro.

La misma ofrece un incremento del 3% para junio, 10% para julio, 1% para agosto, 1% para septiembre, 1% para octubre y 1% para noviembre, todos sobre el valor punto, con carácter acumulativo e impacto tanto para docentes activos como jubilados. En cuanto a los descuentos por las medidas de fuerza, el gremio había solicitado que la devolución se realice en una sola cuota, planteo que no fue incorporado por el Ejecutivo. 

Un conflicto atraviesa toda la gestión de Vidal

El conflicto docente comenzó a tomar fuerza durante las primeras semanas del mes de febrero cuando se solicitó la recomposición urgente, la continuidad de mecanismos de actualización salarial y mejores condiciones para el funcionamiento de las escuelas.

Ante la falta de respuestas concretas del Gobierno provincial, los docentes profundizaron durante marzo y abril las medidas de fuerza con paros de 48 y 72 horas en distintos puntos de Santa Cruz. Durante este período, el sindicato denunció que el salario inicial docente se encontraba por debajo del costo de vida de la provincia y cuestionó la ausencia de una propuesta oficial que permitiera recuperar el poder adquisitivo perdido. Paralelamente, comenzaron a multiplicarse los reclamos por problemas de infraestructura escolar y deficiencias edilicias en numerosos establecimientos.

Pero la tensión escaló cuando ADOSAC denunció en mayo los descuentos salariales a los docentes que participaron de los paros. El gremio consideró que la medida buscaba disciplinar la protesta y exigió la devolución de los montos descontados. Al mismo tiempo, se sumaron denuncias por falta de calefacción y mantenimiento en varias escuelas de cara a la llegada del invierno patagónico.

Así se llegó al mes de junio en la que se convocó a nuevas reuniones paritarias para intentar destrabar la situación, pero las negociaciones volvieron a fracasar. Allí cuestionaron que no existiera una oferta salarial acorde a las demandas del sector y acusó al Ejecutivo de dilatar las discusiones. Como respuesta, el gremio lanzó sucesivas medidas de fuerza.