Santa Cruz volvió a ubicarse como la provincia más cara de la Argentina para realizar una compra mensual de alimentos y bebidas, con una economía estancada y sin respuestas del gobernador Claudio Vidal. Según un relevamiento de la consultora Analytica, el costo promedio del changuito de supermercado alcanzó los $1.013.092, convirtiéndose en el valor más alto del país y superando por amplio margen al resto de las jurisdicciones.
El estudio, elaborado a partir de precios relevados en supermercados y comercios online durante el mes de mayo, refleja el fuerte impacto que afrontan los hogares santacruceños frente al aumento del costo de vida. La diferencia con el conurbano bonaerense, donde se registró el menor valor del país, asciende a $126.362.
La Patagonia concentra nuevamente los precios más elevados del país. Detrás de Santa Cruz aparecen Chubut, con un costo promedio de $1.001.181; Río Negro, con $994.315; Tierra del Fuego, con $981.913; y Neuquén, con $939.213. Son las únicas provincias donde la compra mensual de alimentos se acerca o supera el millón de pesos.
En el otro extremo del ranking se ubican Santa Fe, La Rioja, la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense, que registró el valor más bajo del relevamiento con una canasta promedio de $886.730.
El informe también muestra que otras provincias del norte y centro del país presentan costos inferiores a los de Santa Cruz. Formosa registró un valor promedio de $902.719; Corrientes, $910.454; Tucumán, $911.023; Chaco, $912.236; y Córdoba, $912.000.
La actividad económica volvió a caer en mayo
El Índice Provincial de Actividad Económica (IPAE), elaborado por la Federación Económica de Santa Cruz (FESC), registró en mayo una caída interanual del 6,1%, mientras que en la comparación con abril mostró una retracción del 3,7%.
De esta manera, la actividad acumula una baja del 8,9% en lo que va del año y mantiene once meses consecutivos sin registrar crecimiento interanual. Aunque el resultado de mayo representa una leve mejora frente al -8,8% de abril, el informe advierte que la contracción mensual se profundizó.
El relevamiento refleja una situación que atraviesa prácticamente todos los sectores económicos. De los cinco rubros analizados, solo uno mostró números positivos. Según detalló el medio Ahora Calafate, el resto registra caídas, afectado por la disminución del consumo, la pérdida del poder adquisitivo, la baja actividad turística y la incertidumbre económica.
Los últimos datos confirman que la provincia atraviesa una de sus etapas más complejas de los últimos años, con una caída sostenida de la actividad que impacta tanto en el comercio como en el turismo, uno de los principales motores económicos de localidades como El Calafate.
El sector de Servicios, que nuclea a la hotelería, el turismo y los servicios profesionales, es uno de los más golpeados por la recesión. En mayo sufrió una caída interanual del 9% (con una baja del 3,3% respecto al mes anterior) y ya acumula un preocupante retroceso del 12% en lo que va de 2026.
Desde la FESC señalaron que los operadores turísticos apuntan a un combo de tres factores: el impacto de la temporada baja, la erosión de los salarios y, fundamentalmente, la escasez de vuelos. El informe advierte que la falta de conectividad aérea se consolidó como un "condicionante estructural" que asfixia a destinos clave como El Calafate, limitando el arribo de visitantes y paralizando a toda la cadena comercial dependiente del sector.
