La Policía de la Ciudad de Buenos Aires clausuró en las últimas horas un taller textil clandestino que funcionaba en una vivienda usurpada del barrio porteño de Parque Chas. El operativo, ordenado por la Unidad de Flagrancia Norte y coordinado por la fiscal María Andrea Caleri, permitió rescatar a 17 menores que trabajaban en condiciones irregulares y detener a un ciudadano boliviano en situación ilegal, que enfrenta una orden de expulsión del país.
El inmueble, ubicado en la calle Barzana 1236, había sido intervenido luego de que la Agencia Gubernamental de Control (AGC) detectara riesgo edilicio en el lugar. Los ocupantes, en su mayoría de nacionalidad boliviana, se negaban a permitir el ingreso, por lo que los agentes debieron forzar la puerta.
Menores explotados en condiciones de esclavitud laboral
En el interior de la planta baja funcionaba un taller textil no habilitado. Allí, los efectivos encontraron a 17 menores de edad trabajando en condiciones que las autoridades calificaron como de explotación. No se precisaron sus edades ni su estado de salud, pero fuentes del caso indicaron que fueron puestos a disposición de la Defensoría de Niños, Niñas y Adolescentes para su protección.
En la terraza de la misma vivienda, los agentes detectaron construcciones precarias levantadas sin permiso de obra, donde residían varias personas en condiciones de hacinamiento.
Un detenido y una usurpación que duró 15 años
La Dirección Nacional de Migraciones constató que uno de los residentes tenía una orden de detención vigente solicitada por el Juzgado Nacional Contencioso Administrativo Federal N° 7, a cargo de la jueza Lara Correa. Su residencia había sido cancelada a fines de 2022 y ahora enfrenta la expulsión del país.
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La propiedad, según informaron las autoridades, llevaba 15 años usurpada. El operativo formó parte de una serie de acciones del gobierno porteño para recuperar viviendas ocupadas. Desde el inicio de la gestión de Jorge Macri, ya fueron 740 las propiedades recuperadas y restituidas a sus dueños.
El jefe de Gobierno porteño utilizó sus redes sociales para referirse al caso: "Esto es lo que protegen los defensores de okupas. Una casa usurpada por 15 años y adentro 17 menores explotados por extranjeros en un taller textil clandestino. Rescatamos a los chicos y el inmigrante ilegal será expulsado del país. Ley y orden"
En una línea similar, Macri asoció la problemática de las usurpaciones con otros delitos: “En torno a una vivienda ocupada ocurren muchas cosas malas. Hay narcomenudeo, mucho delito que se oculta. Lo que arranca mal termina peor. Está el que sale y roba, o aprieta como trapito; hay derechos de niños vulnerados, hay trata. Y hay gente buena que paga un alquiler de buena fe por un lugar invivible. Si alguien cree que eso es libertad, no entendió nada”.
El caso sigue en investigación. La fiscalía intenta determinar si detrás del taller clandestino existía una red de trata de personas.
