Agilidad mental: 5 hábitos para preservarla y mejorarla durante la tercera edad

Desde el Instituto de Neurología Cognitiva (INECO) recomendaron una serie de hábitos para prevenir el deterioro cognitivo y mejorar la agilidad mental.

02 de mayo, 2026 | 15.57

Con el paso del tiempo es común desarrollar deterioro cognitivo, y este es un problema que si no se atiende trae graves consecuencias. En este sentido, desde el Instituto de Neurología Cognitiva (INECO) recomendaron 5 hábitos que la ciencia comprobó que son de gran ayuda para preservar y mejorar la agilidad mental.

"La agilidad mental es el resultado de la interacción entre predisposición biológica y la adopción de hábitos diarios que estimulan el desarrollo cognitivo", explican desde INECO y detallan que "lejos de depender únicamente del coeficiente intelectual, la ciencia demuestra que la actividad cerebral puede optimizarse y mantenerse en niveles elevados a lo largo de la vida mediante rutinas específicas".

Cuáles son los 5 hábitos que ayudan a la agilidad mental

Desde el Instituto de Neurología Cognitiva recomendaron 5 hábitos que ayudan a preservar y mejorar la agilidad mental. Estos son: "El aprendizaje permanente a través de la lectura, el estudio de idiomas, la resolución de acertijos y la adquisición de nuevas habilidades fortalece la neuroplasticidad, es decir, la capacidad del cerebro para crear y reorganizar conexiones neuronales".

La agilidad mental implica incorporar una serie de hábitos para cuidarla.

Al respecto, desde la red de profesionales de neurología fueron enfáticos en indicar que "esta plasticidad es esencial no solo para el desarrollo intelectual, sino también para la recuperación tras lesiones o enfermedades". Asimismo, aseguraron que "las rutinas más efectivas para preservar la agilidad mental incluyen la combinación de ejercicio físico regular, alimentación equilibrada y estimulación intelectual". Sobre el ejercicio físico, el instituto explicó que "practicar alguna actividad aeróbica al menos 150 minutos semanales reduce el riesgo de deterioro cognitivo hasta en un 30%".

Por otro lado, pero no por ello menor, desde INECO hicieron hincapié en la "gestión del estrés". "Técnicas de atención plena, como la meditación y la respiración consciente, han demostrado reducir la ansiedad, mejorar la claridad mental y fortalecer la memoria operativa", indican y suman que, "de acuerdo con expertos, implementar pausas breves cada 60 o 90 minutos durante jornadas laborales intensas ayuda a restaurar la atención y previene el agotamiento cognitivo".

Finalmente, el instituto dedicado a la neurología habló sobre la alimentación y cómo repercute en la agilidad mental. "La dieta mediterránea, rica en frutos secos, pescado azul, verduras de hoja verde y aceite de oliva, proporciona antioxidantes y ácidos grasos omega-3 que protegen las neuronas y mejoran la comunicación entre las células cerebrales", recomendaron y concluyeron que "evitar el consumo excesivo de azúcares refinados y grasas saturadas también es clave para mantener el rendimiento intelectual a lo largo del tiempo".